He observado en foros, tertulias y en las preguntas que ustedes me dirigen que
la palabra
"imprinting" es usada como un cajón de sastre al que van a
parar casi todas las causas de las conductas anómalas en perros adultos.
Si un animal no se relaciona adecuadamente con sus congéneres, la culpa es del
famoso imprinting; si muerde a los niños, no está bien improntado y si no nos
obedece, damos por supuesto que no está bien troquelado.
Dicen en mi tierra que "cuando el río suena, agua lleva" y en este caso el
sabio refrán se cumple ya que muchos de los problemas que presentan nuestros
perros adultos, son debidos a una mala manipulación neonatal, un fallo nuestro
en la exposición del cachorro a estímulos tempranos y una despreocupación en
su periodo sensible.
Es por todo esto que trataré en este artículo de aclarar estos conceptos que,
por importantes, algunas veces son desvirtuados.
La conducta de un animal, de cualquier animal, es el complejo resultado de la
acción conjunta del genotipo y del ambiente y, en muchos casos, es casi
imposible desligar el aspecto filogenético
(1) del ambiental.
Por otro lado, la influencia del ambiente sobre la conducta del animal no es
constante en su periodo vital ya que, en determinados momentos o estadios de
su vida, resulta particularmente duradera e intensa. Estos periodos se
denominan críticos y el que existan tiene una particular importancia en el
desarrollo de sus patrones ontogenéticos
(2) o vitales.
El efecto de que haya periodo crítico, provocado por el factor ambiental, fue
descrito en principio en especies precociales
(3) de aves y se
demostró que durante un periodo muy concreto (primeras horas después del
nacimiento), el animal aprende a reconocer las características de sus
progenitores y, por ende, las de su propia especie.
Este efecto se denomina Imprinting y una de sus características, es la
irreversibilidad relativa del proceso y su aparición durante un periodo
determinado, o estadio vital, que llamamos periodo crítico, aunque
recientemente aparezca como periodo sensible, al haberse demostrado que el
imprinting no es tan irreversible como en principio se creía.
Lorenz fue uno de los pioneros en la descripción de este efecto y lo observó
con unas crías de patos de su propiedad que, al nacer, vieron su cara como
primera imagen y al crecer, lo seguían como si de un congénere se tratara.
No obstante, Schutz demostró que el periodo sensible del troquelado sexual se
extiende bastante más que el de la respuesta de seguimiento de Lorenz. De 34
machos de ánade real, criados con otras especies (hermanos adoptivos o uno de
los padres adoptivos) 22 intentaron aparearse con la especie adoptiva. Se
apareaban con hembras si habían sido criados por una madre adoptiva pero
trataban de formar parejas homosexuales si los había criado un macho adoptivo.
Debido a esta deformación sexual el animal quedaba invalidado para la cría y
el imprinting se fijó como irreversible.
Experimentos posteriores sugerían que no es tan irreversible como parece pero
que el animal queda seriamente dañado en su proceso de socialización. La
recuperación para la cría es lenta, costosa y de dudables resultados. Así, los
corderos huérfanos criados por humanos, tienden a seguirlos mostrando poca
atracción por otras ovejas. También los responsables de los zoológicos saben
que los animales criados por el hombre resultan, en un alto porcentaje,
inútiles para la cría.
Entre los mamíferos, como Truco, la conducta está muy influenciada por su
sentido del olfato y no nos debería sorprender que sus primeras experiencias
olfativas afecten a la elección de pareja, es decir, que los perros adultos se
sientan más atraídos por parejas cuyo aroma concuerde con el que se hallaba
presente en el chenil en que fueron criados.
Llegados a este punto, debo hacer hincapié en los conceptos de que:
A) El imprinting no solo afecta a la conducta aprendida del polluelo sino
que también condiciona la conducta social y sexual del ave adulta.
El imprinting no
es exclusivo de las especies de aves ya que otros animales, como los
mamíferos, lo presentan como proceso de aprendizaje muy similar al descrito
en aquellas.
C) Los estímulos desencadenantes del proceso de imprinting son
particularmente diversos y distintos entre las especies. Así, la cría del
pato salvaje está muy influenciada por el estímulo sónico, la del pollo por
el visual y la del perro, por el olfativo.
D) La duración del periodo sensible, así como su aparición cronológica,
depende del carácter precocial (4) o altricial de la especie y
está en relación directa a su periodo vital en cuanto a duración del
proceso.
E) En el caso de algunos mamíferos, y concretamente en el perro, el
desarrollo de la conducta maternal de la hembra está caracterizado por la
aparición de un periodo sensible en el que aprende a reconocer a su propia
cría asegurando, de esta forma, que la conducta maternal se mantenga durante
la época de lactación.
F) En determinadas especies, como en la del perro, parece que se produce la
aceptación del hombre como compañero social al igual que la de los miembros
de su propia especie. Una exposición breve, a la altura del periodo
sensible, es suficiente para que establezca una relación normal con los
seres humanos. El periodo sensible en la especie canina, se establece entre
las 4 y 12 semanas de vida. Si se le aísla, pasada la semana 14, dejará de
responder y su conducta futura tenderá a la anormalidad.
A la vista de lo expuesto, podíamos pues definir el imprinting como "la
más temprana y duradera forma de aprendizaje que hace al animal
identificarse con los miembros de su propia especie a la vez que establece
relación con los de otra".
NOTAS
(1) Incluido en su mensaje genético. Heredado.
(2) Desarrollado durante el periodo vital del animal.
(3) Especies de rápido desarrollo. Necesitan pocos cuidados parentales.
(4) Desarrollo lento. Muchos cuidados parentales.