Para aquellos que no están acostumbrados a las disciplinas de competencia
canina explicaremos brevemente en que radica el ‘apport’:
Básicamente el ‘apport’ es un ejercicio que consiste en llevar en la
boca un objeto similar a una pesa de mano y traerlo al dueño.
El ‘apport’ con sistemas tradicionales
Con las metodologías tradicionales de adiestramiento existen dos maneras de
enseñar este ejercicio, la primera es el ‘apport por el juego’, se puede
empezar a trabajar con cachorros y jóvenes, jugando al principio a que lo
persigan y muerdan. Se trata de canalizarles su impulso de presa hacia el
madero o apport, el cual es atado a una cuerda para que podamos moverlo,
oponer resistencia o aflojar según el perro lo tome o no. Este método tiene
algunas desventajas: Descontrol, mordisquea el apport, entregas defectuosas,
dificultad en el AUSS (soltar), posibilidad de fallar el ejercicio.
La otra forma de enseñanza (muy cuestionable) es el denominado ‘apport
forzado o por presión’, sistema que aplica un estímulo aversivo al animal
y sólo se le retira cuando toma con sus mandíbulas el ‘apport’. De
manera sucinta diremos que se ahoga con el collar de ahorque al perro mientras
se le acerca a la boca el objeto, sólo se afloja cuando el perro muerde el
madero. De esta manera se crea la asociación que mordiendo el apport no hay
tirones. Esta segunda opción se enfrenta de modo irreconciliable con la
filosofía de adiestramiento con clicker. Pero, además presenta los
siguientes perjuicios: se puede dañar psíquica y físicamente al perro, el
ejemplar trabaja bajo mucha presión y a muy baja velocidad de ejecución.
El inicio del ‘apport’ con clicker ( ejemplo de
moldeado por aproximaciones sucesivas
Una vez que se ha ‘cargado el clicker’ y el perro sabe que el clic
significa un premio se puede comenzar con la enseñanza del ‘apport’. (un
cachorro de dos meses puede comenzar con una pesa liviana o, de manera previa,
con una pelota de tenis).
Se arroja o echa a rodar el ‘apport’, probablemente el perro no preste
ninguna atención al objeto. Se repite el acto hasta que el perro lo mire, en
ese instante (c/p) (clic y premio).
Después de cuatro o cinco veces de arrojarlo y (c/p) cuando el cachorro lo
mira, se deja de hacer clic aunque lo mire. El cachorro lo mirará, nos mirará
a nosotros, y muy posiblemente caminará hacia el objeto, en ese instante
cuando empieza a dirigirse en esa dirección (c/p). Luego de cuatro o cinco
repeticiones, se demora el (c/p) y sólo se ejecuta cuando el cachorro además
de iniciar su camino en dirección al objeto ya se acerca mucho más a él.
Cuatro o cinco repeticiones con (c/p) y sólo se vuelve a aplicar cuando el
cachorro casi toca el objeto. Cuando lo toca (c/p+b) se le da un premio de los
denominados ‘bingo’ (varios obsequios en seguida). Se arroja la pelota o
el ‘apport’ de nuevo. Si el cachorro lo toca con su nariz (c/p), cuatro o
cinco repeticiones y luego ningún (c/p) hasta que él lo mueva con su nariz.
Aquí se debe ir despacio, no forzar ni cansar al perro (c/p) con intervalo
variable cuando toca el objeto, pues está a un paso de tomarlo con su boca,
cuando lo haga (c/p+b) (premio bingo).
El siguiente paso consiste en moldear que además de tomar el objeto se dirija
hacia nosotros, (c/p) en cada aproximación en ese sentido. Y luego enseñarle
a que debe devolverlo a nuestras manos.
En estas instancias para el cachorro el acto se convierte en un juego, suele
pasar de: “¿Para que es una pelota o ‘apport’?" a levantarlo
naturalmente: "Aquí es un juguete, por favor lánzalo para mí!".
Aunque se entiende que el que desee emplear este sistema conoce las reglas básicas
del adiestramiento con clicker, no está de más aclarar que toda esta
secuencia descripta puede llevar de 4 a 7 días y, por supuesto, nunca se
empleará más que un par de minutos de práctica para cada etapa del
moldeado.