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Infertilidad en la perraPurswell, Beverly J. y Nikola, Parker A.
Cuando una perra servida en forma reiterada no queda preñada o
parecachorros se la considera infértil. La evaluación minuciosa dela
anamnesis, por lo usual permite determinar la etiología. El paso
inicial(y más importante) frente a una hembra infértil es definir
sitiene o no ciclos estrales normales. Un ciclo normal, por
definición,es cuando el estro ocurre a intervalos regulares y la
duración del proestroy estro es predecible. Las perras suelen mantener
un patrón de ciclos.La duración del estro y proestro puede ser muy
variable entre las perras,pero en la paciente individual se considera
bastante constante. Seríaconveniente que el propietario lleve un
registro reproductivo de todas sus hembras.La anamnesis es la
herramienta aislada más valiosa para reconocer losposibles causales de
la infertilidad canina (tabla 1).
CICLO NORMAL
INFERTILIDAD EN PERRAS CON CICLOS NORMALES
ANORMALIDADES REPRODUCTIVAS
PÉRDIDAS GESTACIONALES
CICLOS ANORMALES
CONCLUSIONES
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| FIGURA 2. Ultrasonograma que muestra piómetra con hiperplasia endometrial quística. |
La vaginoscopia es una herramienta subutilizada en el manejo reproductivo.Los
proctoscopios o endoscopios son necesarios para visualizar la totalidadde la
vagina. El largo y diámetro del equipo endoscópico son factoreslimitantes
cuando se realiza la vaginoscopia. El largo debe ser suficiente paraalcanzar
el cérvix (15-20 cm), el cual se ubica en el abdomen máso menos debajo de la
vértebra L4. El diámetro debe ser suficientepara atravesar la unión de la
vagina y vestíbulo (5-10 mm).
La laparotomía exploratoria es otra opción para evaluar el aparatoreproductor
canino. El mejor momento es durante el diestro porque se puede evaluarel útero
bajo la influencia progestacional. Se puede hacer la cirugíapara examinar el
útero y ovarios y recolectar biopsias de los mismos.Las biopsias del útero se
obtienen desde el lado opuesto a la insercióndel ligamento ancho. Asegurarse
de obtener endometrio. Desde el lumen uterinose toman muestras para el cultivo
de aerobios y anaerobios (el lumen uterinonormal debe ser estéril). La bolsa
ovárica debe ser abierta (conla cautela de no lesionar el oviducto) exponiendo
el ovario para su examen ytoma de biopsias. Una cuña en forma de pastel es
suficiente para la biopsiaovárica. La hemostasis se hace con compresión
digital. La histopatologíade los especímenes del útero y ovario puede revelar
el causalde la infertilidad.
Si una perra tiene ciclos normales y no queda preñada cuando es servidapor un
macho fértil en el momento correcto, la opción final esla inseminación
quirúrgica, aprovechando tal intervenciónpara hacer una exploración rápida,
pero sin tomar biopsias.
Cuando hay pérdida de la gestación, ya sea por resorcióno aborto, considerar
las etiologías infecciosas. Las infecciones bacterianasuterinas, por lo usual
en concierto con hiperplasia endometrial quística,pueden alterar el ambiente
uterino provocando la pérdida de la gestación.La Brucella canis es la
causa más común e importante delaborto infeccioso canino. Incluir la serología
como parte del plan diagnósticopara todo caso de infertilidad canina.
Asimismo, considerar la posibilidad deproblemas hormonales, como el
hipotiroidismo, el cual suele expresarse con infertilidady pérdida gestacional
en la perra y puede ser hereditario en algunasrazas. La insuficiencia de
progesterona (luteal) parece ser un causal poco frecuentede resorción
embrionaria. Si hay sospecha de ella, se deben medir lasconcentraciones con
los mismos análisis indicados para el manejo reproductivo.Si la
progesteronemia está reducida, iniciar la terapia sustitutiva conaltrenogest
(uso extrarrótulo) a razón de 0,088 mg/kg/día,bucal. Cuando se mantiene la
gestación con progestágenos exógenos,se requiere mucha prudencia para evitar
una preñez prolongada iatrogénica,que promoverá muerte fetal. La duración
absoluta de la gestacióncanina es de 65 ± 1 días desde el pico de LH
ovulatoria.
Los ciclos anormales indican un grupo diferente de anormalidades a tener
encuenta como etiología de la infertilidad. Las variaciones llamativasen las
duraciones de las distintas etapas del ciclo pueden indicar
anormalidadeshormonales.
PIE acortado. El PIE corto es una anormalidad bastante común. Debido al requerimiento absoluto de 120 días entre los ciclos, las perras serán infértiles si ciclan con mayor frecuencia que cada 4 meses. Los factores genéticos son desconocidos, pero la condición se considera hereditaria en el Rottweiler. El PIE se puede prolongar con la administración de mibolerona (Pharmacia & Upjohn) durante 4-6 meses, después de lo cual la perra debe ser apareada durante el siguiente estro. Los PIE acortados también pueden relacionarse con episodios frecuentes de actividad estrogénica, que pueden estar causados por enfermedad ovárica quística y tumores del ovario. La ecografía ayuda a descartar estas condiciones.PIE prolongado. El PIE prolongado también es una anormalidad frecuente. La máxima duración del PIE que se considera normal en la perra es de 1 año. Bajo condiciones naturales, las perras continúan ciclando durante toda su vida sin el equivalente de la menopausia humana. Las posibles causas de un PIE prolongado incluyen enfermedad incretoria y celos pasados por alto. El hipotiroidismo e hiperadrenocorticismo son incretopatías comunes y se las debe descartar. Los celos pasados por alto pueden (y de hecho lo hacen) ocurrir, de manera particular en razas pelilargas y en aquellas perras con mínima secreción o tumefacción vulvar durante el estro. En tales circunstancias, se requiere la supervisión constante del animal para detectar el estro. La presencia de un macho entero es de utilidad para detectar el estro. Como estudio inicial se debería medir la progesteronemia. Un valor por encima de 1 ng/ml documenta la presencia de tejido luteal en el ovario; este valor implica que la ovulación y, por lo tanto, el estro ocurrieron durante los últimos 2 o 3 meses. Si hay sospecha de celos silenciosos o inadvertidos, el propietario debería revisar la vulva a diario con un género blanco para detectar cualquier secreción. La colpocitología semanal y medición mensual de la progesterona pueden ayudar a detectar la actividad cíclica. Si no se encuentran anormalidades endocrinas y se descartan los celos inadvertidos, el estro puede ser inducido con hormonas. Todavía no se describieron protocolos regularmente exitosos para la inducción del estro canino.Variaciones normales. Incluyen el celo de loba o desdoblado y el equivalente canino del efecto dormitorio. El celo desdoblado en realidad no es un problema de fertilidad, pero sí un importante inconveniente para el manejo reproductivo. Las perras entran en celo de apariencia normal (física, citológica, hormonal y conductualmente), por lo usual con conducta de parada, luego dejan de estarlo sin ovulación. Dentro de 2 a 6 semanas vuelven a repetir el comportamiento y en este segundo celo pueden o no mostrar la progresión típica del proestro al estro. En ocasiones, hacen la parada de repente frente al macho, ovulando y quedando preñadas si el servicio sucede en el momento correcto durante este segundo estro. Los celos desdoblados se pueden detectar midiendo la progesterona (ELISA); durante el primer estro la progesteronemia nunca supera los límites superiores del análisis, indicando que no se produjo la ovulación. La medición seriada revelará el aumento normal de la progesterona. El efecto dormitorio es otra aberración común del ciclo en perras alojadas con otras hembras cicladoras. Cuando una perra cicla, la tendencia es que las restantes lo hagan al mismo tiempo. Esto es particularmente cierto si las demás perras están próximas al siguiente celo aguardado. Los ciclos pueden acortarse hasta 1 o 2 meses, dependiendo del momento. Los celos inducidos por este efecto en general son fértiles.Estro persistente. Aunque poco común, puede estar causado por dos condiciones: tumores y quistes foliculares del ovario. Los tumores ováricos hormonoactivos pueden cursar con estro persistente. La ecografía puede reconocer la masa en distal del riñón. Si la afectación es de un solo ovario, la cirugía unilateral se puede realizar para mantener la capacidad reproductora de la perra. El tumor más prevalente es el de las células de la granulosa (fig. 3A). Estas neoplasias son más corrientes en perras que superan los 5 años. Los quistes foliculares pueden ocurrir cuando la perra falla en la ovulación (fig. 3B); los folículos se vuelven quísticos y continúan elaborando estrógenos. Estos quistes se pueden tratar con múltiples inyecciones de HCG (gonadotropina coriónica humana) en dosis de 10 UI/lb, o Gn-RH (hormona liberadora de gonadotropinas), en dosis de 1,5 µg/lb, IM por día durante 3 días. Estas hormonas inducen la luteinización de los quistes foliculares causando la progresión hacia la fase luteal. La perra debe ser supervisada por piómetra durante 2 meses después de la terapia médica satisfactoria. Los quistes también se pueden romper directamente mediante un acceso quirúrgico, aprovechando el momento para tomar biopsias. Considerar la castración si la perra no responde a la terapia o si se detecta patología uterina.
Falta de ciclos. El comienzo de la pubertad es variable en las perras y por lo usual se presenta a los 6 meses después que se alcanza la meseta del crecimiento. En su mayoría, las perras tendrán el primer estro hacia los 24 meses de edad. Evaluar las perras que no ciclaron para este momento. El seudohermafroditismo masculino se puede descartar con el examen del clítoris. Un clítoris agrandado es el principal rasgo físico en estas hembras fenotípicas que poseen testículos u ovotestis internamente. La cariotipificación puede descartar anormalidades cromosómicas. Las incretopatías (por ej., hipotiroidismo, hiperadrenocorticismo) también pueden ser causa de falta de ciclos, por ello se las debe descartar.
La identificación de la causa de infertilidad en una perra puede serun desafío
diagnóstico. Por fortuna, la mayor parte de las perrasque ciclan con
normalidad pueden concebir si son apareadas en el momento oportunopor un macho
fértil. Las perras que ciclan con anormalidad pueden responderal tratamiento,
dependiendo de la etiología. Cuando se corrigen estosproblemas produciendo
cachorros, se debería considerar la posibilidadde estar perpetuando
condiciones hereditarias. Desconocemos la naturaleza hereditariade muchos
problemas reproductivos, pero el clínico debería serdiscreto cuando se
reproducen animales conflictivos. Conviene seleccionar ejemplaressin problemas
reproductivos.
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Colegio Regional Virginia-Maryland, Blacksburg.
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Véase también: S.V. Vol. 5, Nº 4, 1997.
Purswell, Beverly J. y Nikola, Parker A.Articulo publicado en Seleccion
Veterinarias - Volumen 9 - Nº 2., año 2001
Colegio Regional Virginia-Maryland, Blacksburg.
Veterinary Medicine; Vol. 95, Nº 9, 2000.