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Informe Completo del Creador del Método ARCON
Sr. Jaime Parejo,
Jefe de la unidad canina de rescate del cuerpo de bomberos de Sevilla, España
Introducción
El derrumbamiento de edificios puede producirse por diversas causas :
explosiones (provocadas o accidentales), fallos estructurales,
deslizamientos...considerando además que más de dos mil millones de personas,
residen en regiones del planeta, amenazadas por las consecuencias sísmicas de
los desplazamientos de placas de la corteza terrestre.
Algunos de los factores básicos que inciden en la magnitud de los daños
generados en construcciones debido a un terremoto, son : fuerza del movimiento y
proximidad al foco sísmico o epicentro, duración de la sacudida, cimentación
inadecuada al tipo de terreno y pendiente del mismo, diseño y edad de la
construcción, materiales que presentan( adobe, madera, perfiles metálicos,
hormigón armado..).
Se ha constatado reiteradamente que en los siniestros de derrumbamientos de
edificios con personas atrapadas bajo los escombros, sea cual sea la causa, la
intervención de una Unidad Canina de Rescate, (realmente operativa), constituye
un eslabón, esencial e insustituible en la cadena de operaciones de salvamento.
He seleccionado abordar, aunque muy superficialmente, cuatro cuestiones,
directamente vinculadas al nivel de eficacia en las operaciones de búsqueda con
perros, de supervientes seputados :
1 ) EL TRIANGULO ESENCIAL DE MEDIDAS GUBERNAMENTALES PARA EL URGENTE CONTROL Y
REGULACIÓN DEL RESCATE CANINO EN CATÁSTROFES
2) ¿ QUÉ CONDUCTA DE TRABAJO HA DE EXIGIRSE NECESARIAMENTE A UN PERRO DE
RESCATE EN CATÁSTROFES PARA CERTIFICARLO COMO OPERATIVO?
3) NOTAS SOBRE EL JEFE U.C.R., ESLABÓN CLAVE EN EL NIVEL OPERATIVO DE LA UNIDAD
4) IMPORTANTE PUNTUALIZACIÓN CANINA EN OPERACIONES DE BÚSQUEDA Y RESCATE EN
ESPACIOS CONFINADOS
1 ) EL TRIANGULO ESENCIAL DE MEDIDAS GUBERNAMENTALES PARA EL URGENTE CONTROL Y
REGULACIÓN OFICIAL DEL RESCATE CANINO EN CATÁSTROFES
Los Organismos competentes de los distintos Gobiernos, especialmente de aquellos
paises afectados por un alto grado de peligrosidad sísmica, habrían de
interesarse, con la menor demora posible, por instaurar o consolidar un
dispositivo oficial, con carácter permanente y suficientes garantías de
eficacia, en lo que respecta a la detección con perros de supervivientes
sepultados frente a cualquier tipo de siniestro (explosión, seísmo...).
Para llevar a efecto este necesario avance de forma adecuada y segura, resultará
fundamental :
- A) Aprobación del reconocimiento y adopción oficial, mediante Acuerdo
Ministerial(u otro recurso elegido, administrativamente válido), de un método
de formación e intervención, científica y operativamente constatado, como línea
segura, definida y unificada a seguir por los equipos caninos de rescate en catástrofes
- B) Establecimiento de un Reglamento oficial de Formación, Homologación y
Reciclaje, que sea técnicamente riguroso ,exigente y estrictamente funcional
para Equipos Caninos de Rescate en catástrofes.
- C) Inclusión coordinada en los respectivos Planes de Emergencia de un
protocolo específico de activación-intervención, a nivel nacional e
internacional para el dispositivo de equipos caninos homologados u oficialmente
certificados como operativos.
2) ¿ QUÉ CONDUCTA DE TRABAJO HA DE EXIGIRSE NECESARIAMENTE A UN PERRO DE
RESCATE EN CATÁSTROFES PARA CERTIFICARLO COMO OPERATIVO?
Describiré en líneas generales, algunos de los principales rasgos conductuales
de trabajo que debe presentar necesariamente,un Perro de Rescate, bajo mi
criterio personal forjado tras años de rigurosa investigación, experiencia
dirigiendo numerosas intervenciones de búsqueda y rescate (en exterior o
espacios confinados), y asumiendo oficialmente la formación especializada de múltiples
Equipos Caninos de Rescate.
El perro durante la operación de búsqueda en derrumbamientos ha de presentar
de forma continua, una intensa línea de atención dirigida a la posible captación
de moléculas olorosas humanas en el aire.
Dicha circunstancia resulta imprescindible para permitirle conducirse con
rapidez y precisión, hacia el foco de emanación odorífera de la persona
sepultada, pues de no ser así, el ejemplar afectado por desviaciones de
cualquier naturaleza : dependencia del propio Guía, deficiente motivación...
,no utilizará suficientemente los respectivos dispositivos de recepción-elaboración
olfativos ni reaccionará adecuadamente ante el flujo odorífero de la persona
sepultada (aunque esté presente en niveles fisiológicamente perceptibles para
el olfato del ejemplar).
El perro ha de presentar un importante nivel de concentración tanto en
operaciones de búsqueda en exterior como en las de espacios confinados, donde
han de desplazarse en muchas ocasiones, para efectuar las búsquedas, con un
reducido o nulo nivel de visibilidad y con unas dimensiones espaciales mínimas,
no debiendo tampoco experimentar interferentes síntomas de inseguridad,
inhibición, estrés... en este tipo de situaciones.
Además ha de poseer un grado de impulso motivacional respecto al desarrollo de
las búsquedas especialmente sólido, que permita un adecuado rendimiento de sus
posibilidades sico-físicas, considerando que en siniestros castróficos, como
puede ser un terremoto, va a ser esta sólida motivación, un factor fundamental
para que el perro conserve en lo posible, el grado de perseverancia y
concentración, imprescindible para afrontar continuadas operaciones de búsqueda
de supervientes sepultados.
3) NOTAS SOBRE EL JEFE DE U.C.R. ESLABÓN CLAVE EN EL NIVEL OPERATIVO DE LA
UNIDAD
El Jefe de la UCR constituye el eslabón fundamental que mayormente va a
determinar que el grado de respuesta y eficacia de su Unidad sea suficiente o
insuficiente.
Como responsable, del mayor o menor nivel de capacidad operativa de la misma,
deberá dirigir todos sus esfuerzos, a que el nivel de eficacia de los equipos
caninos de rescate que integran su Unidad sea el máximo posible y debiendo
primar para él esta circunstancia sobre cualquier factor, hecho que
incocebiblemente no se produce en todos los casos.
En primer lugar ha de elegir aquel método de formación/intervención que
demuestre ser más efectivo, pero además deberá poseer el suficiente grado de
conocimientos técnicos, que le permita, afrontar adecuadamente la continua y
necesaria formación teórico-práctica de los Guías de la Unidad así como la
de sus respectivos ejemplares caninos y por otro lado dirigir técnicamente de
forma adecuada las operaciones de intervención de los equipos caninos de
rescate de la U.C.R. a su cargo, diseñando estrategias de búsqueda adaptadas ,
según circunstancias y analizando los diversos matices conductuales del
conjunto de ejemplares intervinientes en el desarrollo de la operación.
Respecto a esta última función, considero obligado aclarar un punto importante
:
¿ Resulta operativamente correcto el hecho de tener Perro de Rescate el Jefe de
U.C.R.?
Internacionalmente, existen Unidades, donde el Jefe interviene con perro y otras
donde técnicamente optan porque la intervención del mismo se ejecute sin
ejemplar, con el objeto, en ciertos casos, de que sus necesarios cometidos específicos
no se vean nocivamente mermados.
La experiencia me demostró que resulta mucho más positivo operativamente que
el Jefe de una Unidad Canina de Rescate intervenga sin perro, dedicándose al máximo
a sus necesarias funciones.
Este convencimiento nace de nuestra primera intervención en Armenia, ciudad
colombiana que fue afectada por un destructivo seísmo en enero de 1999 , y en
la cual intervine como Jefe de la Unidad Canina de Rescate del Cuerpo de
Bomberos del Consorcio de Huelva, España.
En el protocolo de intervención básico que personalmente había establecido de
forma oficial , sería como Jefe de Unidad la persona que técnicamente había
de inspeccionar y analizar previamente las posibles áreas a batir, ya fuese en
exterior o interior de los posibles espacios confinados, para rápidamente diseñar
tecnicamente, la estrategia de búsqueda inicial con los equipos y seguidamente
sobre la marcha y según lo observado y analizado directamente en la propia zona
de intervención, establecer también sin pausa, los puntos concretos de suelta
canina sucesivos, entre otras pautas diversas de ejecución, porque obviamente
es el Jefe de la UCR,quien supuestamente posee el necesario nivel de
conocimientos técnicos respecto a rescate canino el que mayor rendimiento
operativo podrá aportar en el desarrollo de las tareas,.
En las operaciones de la citada intervención en Colombia, yo alternaba estos
cometidos inherentes a mi cargo de Jefe de Unidad, con el hecho de intervenir
además, como Gúia, con mi compañero canino Arcón.
Ello suponía una obvia y nociva ralentización e interferencia en las específicas
funciones que me competían,las cuales se incrementaban significativamente al
tratarse de un siniesro catastrófico.
Constatamos que dichos cometidos exigen de la máxima disponibilidad específica
por parte del Mando de una U.C.R., disponibilidad que de cualquier forma,
resultará inevitablemente desbordada
He de reconocer que paralelamente, esta incuestionable circunstancia, se imponía
igualmente en otros tipos de intervenciones, como extinción de incendios,
rescate en accidentes de vehículos, etc. pues en aquellas fechas asumía
simultaneamente el cargo de Jefe de la U.C.R. y el de Jefe de Bomberos de la
Sierra de Huelva, España.
En uno de esos juicios técnicos posteriores a las intervenciones, que
oficialmente suelen desarrollarse en numerosos Cuerpos de Bomberos, como pauta
generalizada y vinculante de avance y perfeccionamiento, ,se redefinió, con unánime
acuerdo, el protocolo de intervención U.C.R., estipulándose de forma oficial
que la persona que interviene como Jefe de Unidad ha de centrar su acción en
sus cometidos específicos, no debiendo poseer perro de rescate, con objeto de
favorecer en todo momento el máximo rendimiento posible durante las operaciones
de salvamento del conjunto de los equipos caninos de rescate que se encuentren
bajo su dirección, tanto a nivel formativo como de intervenciones en
siniestros.
4) IMPORTANTE PUNTUALIZACIÓN CANINA EN LAS OPERACIONES DE BÚSQUEDA Y RESCATE
EN ESPACIOS CONFINADOS
La experimentación práctica de discriminación/generalización canina respecto
a los acúmulos de “olor humano”, en exterior y espacios confinados, ha sido
uno de los aspectos que mayor atención y trabajo he dedicado durante años.
Comenzaré exponiendo unas notas muy básicas y genéricas sobre el
comportamiento y naturaleza del olor humano captado por el perro :
En nuestra piel, concretamente en la epidermis, existen varias capas de células
muertas, formadas principalmente por queratina; de las cuales se están
desprendiendo siempre unos pequeños trozos (de estas células) denominados
RAFTS, con una frecuencia media de 40.000/minuto. Estos trozos son transportados
por el aire en movimiento que los dispersa, concentrándose su cantidad hacia el
foco de donde provienen.
Los RAFTS son vehículos portadores del olor humano, ya que también se
encuentran impregnados por gases, sudor, grasas, etc… segregados por glándulas
como las sudoríparas o ecrinas, glándulas apocrinas o glándulas sebáceas
entre otras.
Resulta especialmente importante considerar, una circunstancia reiteradamente
constatada en simulacros e intervenciones reales : si previamente al acto de
batida canina, concretamente en huecos interiores de reducidas dimensiones,
existentes en un derrumbamiento, han permanecido personas (miembros de un equipo
de desescombro por ejemplo, durante un periodo de tiempo más o menos
prolongado, generando en el habitáculo una elevada concentración de moléculas
olorosas procedentes fundamentalmente de la sudoración, grasa cutánea y de los
continuos actos de espiración. (se produce una altísima concentración,
especialmente delimitada, de carga odorífera espiratoria en aire y superficies
limitantes que requiere según el caso, de cierto tiempo para su dilución, y
que al captarlo el ejemplar canino obviamente interpreta ese olor más o menos
concentrado de persona viva, sin visualizarla, como estímulo señal de que
existe una persona tras el material de escombros.
Los responsables de los diversos equipos intervinientes (UCR, Desescombro...)
han de tener siempre presente, esta problemática circunstacia técnica, para
actuar consecuentemente de la forma más adecuada según la situación.
RESCATE CANINO EN CATÁSTROFES EN LOS SERVICIOS DE EMERGENCIA (PARTE I )
RESCATE CANINO EN CATÁSTROFES EN LOS SERVICIOS DE EMERGENCIA (PARTE II)
LA REGULACIÓN OFICIAL DEL RESCATE CANINO EN CATÁSTROFES
En el año 2000, afronté la trascendente responsabilidad de elaborar y
presentar oficialmente un Proyecto técnico, que permitiese responder, de forma
rigurosamente eficaz, a la necesaria implantación de una regulación oficial
del rescate canino en catástrofes en el ámbito de la Comunidad Autónoma
Andaluza, (región de España afectada por un mayor nivel de peligrosidad sísmica),
y sería 5 años más tarde, con fecha 24 de octubre de 2002 cuando se aprobó
dicha regulación (Programa ARCÓN), por el Pleno del Parlamento de Andalucía,
concretamente en el artículo 37 de la Ley de Gestión de Emergencias.
Meses más tarde, El Programa ARCÓN, sería rigurosamente analizado por
expertos caninos del Cuerpo de la Policía Nacional de Ecuador, los cuales se
decidieron técnica y operativamente por el citado Sistema en base a su alta y
demostrada eficacia para la localización y salvamento de supervivientes
sepultados, así como por su considerable solidez científica,así el Método
Arcón sería reconocido oficialmente en Ecuador, como el Sistema oficial
Gubernamental para la formación e intervención de equipos caninos de rescate
en catástrofes por Acuerdo Ministerial nº 009, con fecha del veintisiete de
enero del año 2004, tras haber sido oficialmente solicitado por el Comandante
General de la Policía Nacional al Ministerio de Gobierno de la República de
Ecuador el día 14 de enero de 2004. Cuatro meses más tarde es también
aprobado como el Sistema oficial de El Salvador por Acuerdo Ministerial nº 103,
con fecha del dos de junio del año 2004.
Informando al respecto, que el citado Programa ARCÓN, cuenta hasta el momento,
con el apoyo y seguimiento de especialistas de un total de 67 Instituciones
(Cuerpos de Bomberos, Policía, Ejército, Cruz Roja y Protección Civil) de 15
países.
PROGRAMA ARCÓN PARA LA REGULACIÓN OFICIAL DEL RESCATE CANINO EN CATÁSTROFES
EN EL ÁMBITO DE UNA REGIÓN O PAIS
Para la necesaria implantación oficial de una respuesta sólida, eficaz y
permanente en lo que respecta a la detección con perros de los posibles
supervivientes sepultados en siniestros de derrumbamientos por cualquier causa
(explosiones, deslizamientos, terremotos, fallos estructurales...) se propone al
Organismo competente del Gobierno, la urgente regulación y aprobación oficial
previa de un total de tres aspectos fundamentales y sólidamente
interrelacionados:
1. LA HOMOLOGACIÓN O EL RECONOCIMIENTO OFICIAL DEL MÉTODO ARCÓN, COMO EL
SISTEMA DE FORMACIÓN E INTERVENCIÓN DE EQUIPOS CANINOS DE RESCATE EN CATÁSTROFES,
EN EL ÁMBITO DE UNA COMUNIDAD AUTÓNOMA O PAIS.
El Método Arcón es un sistema de formación e intervención para Equipos
Caninos de Rescate en Catástrofes, científicamente desarrollado por Jaime
Parejo García, destacado experto de reconocido prestigio internacional, tras
doce años de ardua tarea de estudio e investigación de la conducta canina,
habiéndose constatado su alta efectividad en distintas intervenciones reales
(Colombia, Turquía, Taiwán, India...).
Este Sistema está cimentado sobre un total de siete técnicas conductuales
innovadoras, las cuales se complementan e inciden con gran eficacia sobre tres
parámetros fundamentales e interrelacionados en la operación de búsqueda
canina: autonomía, motivación y concentración.
La primera Unidad Canina de Rescate que formé con este método, fue la del
Cuerpo de Bomberos del Ayuntamiento de Sevilla en 1996, siendo además la
primera Unidad constituida por Bomberos que se crearía en España.
Seguidamente, formaría en dicho país a Equipos Caninos de Rescate de los
Cuerpos de Bomberos de: Huelva, Granada, Córdoba, Cádiz, Málaga, Almería,
Madrid, Valladolid, Ceuta, Canarias...
A continuación, se fue extendiendo el Método Arcón a múltiples Servicios de
Emergencias: Bomberos, Policía, Ejército, Cruz Roja, Protección Civil de países
como son Chile, Argentina, Venezuela, México, Colombia, Panamá, Bolivia, El
Salvador, Guatemala, Costa Rica, Perú, Ecuador, Honduras, España…
Actualmente es el Método que ha demostrado mayor nivel efectividad en
intervenciones reales, circunstancia ésta, que unida a su alta calidad científica
le ha hecho merecedor de numerosos reconocimientos oficiales, como han sido por
ejemplos:
· El reconocimiento oficial del Comité Español MAB y la Red IberoMab de la
UNESCO en septiembre de 2003.
· Primer Premio a la Investigación de la Real Sociedad Canina de España en
octubre de 1998.
· El Reconocimiento público internacional del Comité Científico y Miembros
de la primera Comunidad Internacional Veterinaria (Veterinaria.Org) en mayo de
2002.
· Primer Premio SISAC por la Consejería de Medio Ambiente de la Comunidad de
Madrid en abril de 2001.
· Reconocimientos oficiales de Gobiernos de diversos países (Colombia, Taiwan,
Turquía, India…) debido a los rescates de personas con vida sepultadas,
efectuados tras la intervención de equipos formados con el Método Arcón.
· Reconocimiento por el Gobierno de Ecuador como el Sistema oficial
gubernamental para la formación e intervención de equipos caninos de rescate
en catástrofes, por Acuerdo Ministerial nº 009, en enero de 2004.
· Reconocimiento por el Gobierno de El Salvador como el Sistema oficial para la
formación e intervención de equipos caninos de rescate en catástrofes, por
Acuerdo Ministerial nº 103, en junio de 2004.
· ...
2. ESTABLECIMIENTO DE UN REGLAMENTO OFICIAL PARA LA HOMOLOGACIÓN DE LOS EQUIPOS
CANINOS DE RESCATE EN CATÁSTROFES.
El citado Reglamento ha de permitir evaluar y determinar suficientemente cuales
son los Equipos Caninos que presentan el adecuado nivel de capacidad operativa
para poder intervenir oficialmente en los posibles siniestros que se produzcan.
Los Equipos Caninos de Rescate homologados deberán someterse periódicamente al
pertinente proceso de supervisión y reciclaje con el objeto de garantizar el
mantenimiento de un adecuado nivel operativo en los mismos, para afrontar las
posibles intervenciones en siniestros.
A continuación se describen las líneas generales del Reglamento de Homologación
que elaboré en el año 2000 en base al análisis de todo un conjunto de
criterios técnicos y experiencias acumuladas por múltiples operaciones de
intervención en siniestros y que básicamente fue adoptado oficialmente el
mismo año, por el Comité de Dirección de la Real Sociedad Canina de España (R.S.C.E.),
tras haberlo propuesto personalmente en calidad de Delegado Nacional de
Salvamento de la R.S.C.E.
Un Reglamento que se llevó a efecto exitosamente, con la realización de las
Primeras Pruebas Nacionales de Homologación por la R.S.C.E. de Equipos Caninos
de Rescate en Catástrofes, que se celebraron en Sevilla, durante los días
11,12 y 13 de mayo de 2001, asumiendo la dirección técnica de las mismas y en
las cuales participaron un total de 21 equipos caninos de rescate en catástrofes
de diversas Comunidades Autónomas e Instituciones oficiales (Bomberos, Protección
Civil...), resultando aptos en este caso, 9 Guías con sus respectivos Perros de
Rescate.
Además el citado Reglamento lo presentaría en el año 2000, como parte
integrante del Proyecto ARCÓN, a la Dirección General de Política Interior,
Consejería de Gobernación de la Junta de Andalucía, para su inclusión en la
Ley de Gestión de Emergencias en Andalucía, refrendada más tarde por el Pleno
del Parlamento en sesión celebrada los días 23 y 24 de octubre de 2002, y que
en su Título III, Capítulo I, Artículo 37, contempla entre otros puntos, por
primera vez en España, la Homologación de los Equipos Caninos de Rescate en
Catástrofes, así como la creación de un dispositivo conjunto de activación-intervención,
UCRA.
El Reglamento debería exigir entre otros, una serie de requisitos a los
aspirantes Guía/perro, para su posible homologación:
GUÍA:
1. Estar certificado por alguna Institución oficial como Guía de Rescate
Canino en Catástrofes (habiendo resultado apto en un curso de especialización
con una duración mínima de 150 horas).
2. Pertenecer a una Unidad Canina de Rescate oficialmente operativa. (Bomberos,
Policía, Ejército, Cruz Roja o Protección Civil)
3. Edad mínima: 18 años.
PERRO:
Estar certificado por alguna Institución oficial como Perro de Rescate en Catástrofes.
Estar pertinentemente vacunado, identificado mediante microchip y asegurado.
Hembras en periodo de celo no serán admitidas.
RELACIÓN DE PRUEBAS A SUPERAR PARA HOMOLOGACIÓN CANINA:
1º.- Ejercicios de control:
· Orden de llamada en cualquier situación (el perro ha de acudir a la orden de
llamada del Guía, con rapidez y decisión a pesar de estar bajo el efecto de
algún tipo de distracción. El juez, indicará el momento en que el Guía deberá
emitir la orden en cuestión).
· Orden de espera (el perro ha de esperar en posición de “echado” que el
Guía lo llame desde una distancia aproximada de 50 m. y tras un periodo mínimo
de 2 minutos).
2º.- Prueba de ascenso/descenso del Guía con perro:
· La trepa se realizará a través de escalas de ganchos ubicadas verticalmente
(altura media 20 m., siendo establecida por el Director Técnico según peso
medio del ejemplar).
· El descenso se efectuará mediante rappel.
En ambas operaciones el Guía deberá estar pertinentemente asegurado y provisto
de los elementos básicos de protección (casco, guantes, arnés, botas de
seguridad, ...).
3º.- Búsqueda exterior:
Objetivo: Búsqueda y localización consecutiva de dos, tres o más figurantes
sepultados en diferentes puntos dentro de una superficie aproximada de 5.000 m2
de masa de escombros (tiempo máximo: 20 minutos). El valor de tiempo máximo
podrá ser modificado por el Director Técnico de las Pruebas, en función de la
infraestructura específica destinada para el citado ejercicio.
Se controlará la inexistencia de posibles rastros orientativos para el perro,
inundando la zona con los mismos.
4º.-Búsqueda en confinamiento:
La búsqueda en espacios confinados se desarrollará en zonas subterráneas cuya
altura no supere 1,5 m. (resultando idóneo la disposición de una pista de
confinamiento para tareas de formación, entrenamiento y evaluación)
Será causa de eliminación por ejemplo, el hecho de que el perro o su Guía
presente síntomas visibles de inhibición, estrés o inseguridad; debiendo
mantener el ejemplar canino, un nivel suficiente de seguridad y concentración
durante la búsqueda olfativa.
El perro deberá localizar a la persona/s sepultadas y señalizarlas
adecuadamente (con nivel de visibilidad nulo), (tiempo máximo: a determinar por
el Director Técnico en función de la infraestructura específica destinada
para la prueba).
5º.- Búsqueda de sepultado ubicado a nivel superior:
El perro deberá localizar y señalizar, la persona/s sepultadas en un nivel
superior al plano sobre el que se realiza el desplazamiento durante la batida
(doble techo o similar), (tiempo máximo: a determinar por el Director Técnico
en función de la infraestructura específica destinada para la prueba).
6º.- Generalidades:
· El Guía no se aproximará hasta el punto donde señaliza el perro hasta que
el juez lo indique.
· En los ejercicios de búsqueda se evaluarán especialmente los niveles de
autonomía, motivación y concentración experimentados por el perro durante el
desarrollo de su trabajo así como la ejecución de señalización al sepultado.
· Los equipos caninos de rescate homologados deberán someterse con carácter
semestral al pertinente proceso de supervisión y reciclaje con el objeto de
garantizar el mantenimiento de un adecuado nivel operativo en los mismos para
afrontar posibles intervenciones. La persona que desempeñe el citado cometido
ha de estar certificado por alguna Institución oficial como Instructor de
Rescate Canino en Catástrofes y acreditar un mínimo de cinco años de
experiencia dirigiendo exitosamente la formación de equipos caninos de rescate
en catástrofes.
· Los tipos de calificaciones para las pruebas de homologación serán APTO o
NO APTO.
· Cada Guía solo podrá examinarse con un perro (formando equipo con el
mismo).
· En cada convocatoria anual de pruebas de homologación, se evaluará un número
máximo de 50 equipos caninos (Guía/perro) y un mínimo de 5.
· Se considerará capacitado para ejercer como Juez Homologador, aquella
persona certificada como Juez Homologador de Rescate Canino en Catástrofes por
alguna Institución oficial.
· En cada Jornada de Pruebas de Homologación de Rescate Canino en Catástrofes,
deberán efectuar el total del proceso evaluatorio un total de tres Jueces
Homologadores, siendo además vinculante el juicio del Director Técnico de las
Pruebas para la determinación técnico-operativa final de APTO o NO APTO, como
equipo homologado. Deberá estar presente además, un Responsable oficial del
Organismo competente como observador y persona que ha de emitir el pertinente
“visto bueno” oficial en los documentos que se extiendan junto al Director Técnico
de las Pruebas de Homologación quien ha de ser un experto en la especialidad de
rescate canino en catástrofes, oficialmente certificado como Instructor y Juez
Homologador y con experiencia mínima de cinco años dirigiendo la formación e
intervención en siniestros de equipos caninos de rescate y ser nombrado por el
primero a tal efecto con dos meses mínimos de antelación al desarrollo de las
Pruebas de Homologación.
· Durante el desarrollo de las diversas pruebas, los Guías deberán ir
obligatoriamente provistos de los elementos básicos de protección según el
caso (casco, guantes, arnés, botas de seguridad, gafas antifragmentos,
transceptor, ...).
3. INSTAURACIÓN DE UN ÁGIL PROTOCOLO ESPECÍFICO DE ACTIVACIÓN-INTERVENCIÓN
OFICIAL A NIVEL REGIONAL, NACIONAL E INTERNACIONAL, según recursos y planes de
emergencia establecidos de cada región o país y que coordine con la mayor
prontitud posible, el conjunto disponible, en función de la magnitud del
siniestro y otros factores, aquellos Equipos Caninos de Rescate operativos y
homologados, pertenecientes a los diversos Servicios oficiales de Emergencias
(Bomberos, Policía, Ejército, Cruz Roja o Protección Civil.)
La especialidad de Rescate Canino en
Catástrofes (escombros), consiste en la búsqueda con perros de personas
sepultadas bajo escombros en edificaciones derrumbadas por cualquier causa
(explosiones, terremotos, fallos estructurales...).
El primer método para la formación de perros en esta disciplina fue el
publicado por el cinólogo suizo Urs Ochsenbein en 1972 (Método Suizo),
seguidamente aparecen los denominados Métodos Francés y Alemán y más
recientemente Arcón, método Español, cuya síntesis es publicada en 1998
(libro:”Arcón, un nuevo método para la formación del perro de salvamento en
catástrofes”).
Si bien los diferentes métodos existentes tienden al noble objetivo común de
localizar las posibles personas sepultadas, estos sistemas presentan diferencias
más o menos importantes en lo que respecta a la aplicación de sus respectivas
técnicas específicas.
Ahora bien, ha de puntualizarse, haciendo honor a la verdad científica, algo
muy significativo respecto al proceso de moldeamiento (reforzamiento de
aproximaciones sucesivas a una respuesta instrumental deseada) que caracteriza a
cada uno de los Sistemas citados (Suizo, Francés, Alemán y Arcón o Hispano).
Mientras que en los tres primeros métodos, los procesos de moldeamiento, se
“acomodan” o limitan en exceso, alrededor de los meros, universales y genéricos
mecanismos de las formas básicas del aprendizaje asociativo, condicionamiento
clásico o pavloviano y condicionamiento instrumental u operante; en el caso
concreto y posterior del método Arcón, años de persistente tarea de observación,
estudio, análisis, experimentación de campo, investigación en definitiva...
permitirían la ardua confección de un conjunto de técnicas que minuciosamente
interrelacionadas, conseguían por fin optimizar los niveles posibles de autonomía,
motivación y concentración de los ejemplares caninos durante el desarrollo de
las operaciones de búsqueda de personas con vida sepultadas, en simulacros o
intervenciones reales, ya fuese en el exterior o en espacios confinados con
nivel de visibilidad nulo y espacio vital reducido a los mínimos valores
factibles para el desplazamiento. Con la citada potenciación del nivel
motivacional, autonomía de trabajo y paralela línea de concentración, se
verificaba reiteradamente la consecución del objetivo marcado desde un
principio, mayor rapidez y eficacia en las localizaciones de personas
sepultadas.
Precisamente las 250 horas de los cursos de especialización Arcón, están
destinadas casi en su totalidad, a la transmisión básica, teórico-práctica
de dichas innovadoras técnicas, que comprenden el método Arcón, y que
actualmente están oficialmente reconocidas por miembros de múltiples Servicios
de Emergencia, Organismos competentes de Gobiernos y por diversos Comités Científicos,
de prestigiosas Instituciones de carácter nacional e internacional.
Arcón es ya por definición un sistema para la formación e intervención de
Equipos Caninos de Salvamento en Catástrofes, que forjé y consideré ultimado
en 1994 tras varios años de estudio e investigación. La elección de la
denominación de ARCÓN, fue en honor a mi compañero canino y alumno pionero.
Por otra parte, la primera Unidad Canina de Rescate que formé con este método,
fue la del Cuerpo de Bomberos del Ayuntamiento de Sevilla en 1996.
En el año 1998, esta metodología es reconocida con el Primer Premio a la
Investigación de la Real Sociedad Canina de España.
Equipos Caninos de Salvamento de diversos Cuerpos de Bomberos de Andalucía
constatarían la alta eficacia de este sistema desde 1999, tras numerosas
intervenciones en países afectados por terremotos, especialmente en los casos
de Turquía, Taiwán e India.
Este Método está cimentado fundamentalmente sobre el conjunto de las siete técnicas
conductuales Arcón, las cuales se complementan e inciden con gran eficacia
sobre tres parámetros fundamentales e interrelacionados en la operación de búsqueda:
autonomía, motivación y concentración.
En la aplicación de las Técnicas Arcón, se utilizan como instrumentos básicos:
· La actitud corporal del guía.
· Un metódico proceso de análisis y observación de conductas caninas y
entornos de trabajo.
· Una constante dosificación técnica e individualizada de los recursos
conductuales.
· Minucioso procedimiento de interrelación entre el conjunto de técnicas
conductuales.
El ejemplar formado con este método tiende a explotar con intensidad sus
recursos físicos y síquicos durante el proceso de búsqueda, de una forma
especialmente natural, voluntaria y fructuosa.
Analizaré básicamente la incidencia del Método Arcón sobre los tres parámetros
antes citados:
Autonomía
He constatado reiteradamente que cuando un perro experimenta un mayor nivel de
autonomía de trabajo, también incrementa paralelamente su grado de concentración
en el mismo.
Este sistema permite optimizar este nivel de autonomía asociado a una sólida
fijación en la conducta de búsqueda.
El ejemplar disocia al guía sin presentar nocivas interrupciones en su línea
de búsqueda, como puedan ser, esporádicos retornos hacia éste o actos
corporales con objeto de visualizarlo.
Puntualizando que una participación excesiva del guía (error muy
generalizado), ya sea verbal o física, durante la conducta canina de trabajo,
generará nocivamente la consecuente expectativa de apoyo en el almacén memorístico
del perro, la cual se tornará mas acusada e interferente durante la búsqueda,
conforme transcurra el tiempo sin que el ejemplar haya logrado percibir el
ansiado estímulo oloroso de un posible sepultado.
Son tres, las Técnicas Arcón que de una forma conjunta, permiten mayormente la
consecución de objetivos relativos a la pretendida autonomía de trabajo:
· Técnica de bloqueo al efecto yoyó por control retorno (de aplicación
preventiva).
· Técnica de autonomía progresiva por acción del efecto maniquí (aplicada
en fases de formación, entrenamiento e intervenciones)
· Técnica de restablecimiento inocuo por inserción sonora (aplicada en fase
inicial de formación).
Motivación
La aplicación de este sistema genera en el ejemplar un estado de impulso
motivacional especialmente sólido hacia este tipo de trabajo, favoreciendo los
niveles de intensidad, perseverancia y concentración del perro durante la
operación de búsqueda, así como el blindaje de éste frente a posibles estímulos
desviatorios.
Son cuatro las Técnicas Arcón destinadas a preservar o potenciar dicho nivel
de motivación específico:
· Técnica de reforzamiento calibrado por triple control (aplicada en fases de
formación y entrenamiento).
· Técnica de factible localización por compensación previa de factores
contrapuestos (aplicada en fases de formación y entrenamiento).
· Técnica de búsqueda encadenada por disuasión mímica del sepultado
(aplicada en fases de formación, entrenamiento e intervenciones).
· Técnica de apoyo sin demanda por aproximación restringida (aplicada
puntualmente en fase inicial de formación).
Resulta importante considerar que en la fase de formación o aprendizaje, la
experimentación de no consecución de éxitos, de fracaso, en el ejemplar
deteriorará la expectativa evocada por la actividad en formación y por el
respectivo entorno, lesionando gravemente el necesario grado de motivación para
afrontar el proceso de aprendizaje y para el futuro desarrollo del trabajo de búsqueda.
Esta circunstancia negativa se evita con la aplicación de las técnicas
anteriores, a la vez que contribuyen a que el simple desarrollo de la búsqueda
y el entorno de escombros generen por sí mismos, un potente efecto reforzante
en el ejemplar. La actividad de búsqueda provoca en el perro un positivo
incremento de su excitación, que se sumará a la motivación por el incentivo.
Concentración
En este caso el grado de atención voluntaria del ejemplar en la búsqueda va a
estar asociado fundamentalmente a los dos parámetros anteriores (autonomía y
motivación), no dependiendo de una posible aplicación de técnicas específicas.
El perro formado con este sistema presenta de una forma visible y continua un
alto grado de concentración en la tarea de búsqueda, experimentando una sólida
línea de atención.
Podría definirse la concentración como una organización de la atención por
el ejemplar para la realización de una determinada tarea, siendo el caso que
nos ocupa el proceso olfativo de venteo, con el objetivo de captar moléculas
olorosas humanas en el aire que le permitan conducirse hacia el foco de emanación,
del sepultado, en la materia de escombros.
Está demostrado que un mayor nivel de concentración, incrementará la aplicación
de los dispositivos de recepción y elaboración olfativos del perro, limitando
su campo de conciencia, y favoreciendo consecuentemente su capacidad de captación
odorífera de las posibles personas sepultadas.
Autor : Jaime Parejo
Jefe de la U.C.R. del Cuerpo de Bomberos de Sevilla, España
Fuente : www.desastres.org
STOP URGENTE A LA PSEUDO-OPERATIVIDAD EN RESCATE CANINO
Considero extremadamente
importante destacar las graves consecuencias que actualmente está implicando el
hecho de que estén interviniendo Equipos Caninos ( Guías – Perros ) cuyo
nivel de eficacia para localizar posibles supervivientes sepultados en
derrumbamientos, es visiblemente nulo o muy deficiente.
¿ Qué debería exigirse exactamente a un Equipo Canino, para considerarlo
oficialmente operativo y que consecuentemente intervenga en siniestros con unas
ciertas garantías ?. Para responder a ello, describiré en líneas generales
algunos de los puntos esenciales que han de evaluarse, bajo mi criterio personal
forjado tras años de rigurosa investigación, experiencia dirigiendo numerosas
intervenciones de búsqueda y rescate (en exterior o espacios confinados), y
asumiendo oficialmente la formación especializada de múltiples Equipos Caninos
de Rescate :
a) El perro durante la operación de búsqueda en derrumbamientos ha de
presentar de forma continua, una intensa línea de atención dirigida a la
posible captación de moléculas olorosas humanas en el aire, que puedan
permitirle conducirse con rapidez y precisión, hacia el foco de emanación odorífera
de la persona sepultada, pues de no ser así ( ejemplar afectado por
distracciones ante cualquier estímulo desviatorio, como puede ser el propio Guía
por ejemplo, deficiente motivación... ), los respectivos dispositivos de
recepción-elaboración olfativos no reaccionarán adecuadamente ante el flujo
odorífero humano, aunque este presente niveles fisiológicamente perceptibles
para el olfato del ejemplar y consecuentemente en caso de existir una o más
personas con vida sepultadas, no serían captadas ni señalizadas.
Además he de puntualizar que soy firmemente partidario de que el Perro de
Rescate reaccione señalizando exclusivamente ante la captación del estímulo
discriminatorio “mezcla gaseosa proyectada en la espiración por personas
vivas sepultadas” ( monóxido de carbono, dióxido de carbono, nitrógeno,
amoníaco, metano, acetona.... ).
El perro tras su formación específica ha de incluir de forma muy definida en
su almacén memorístico el olor base genérico de la citada mezcla, de forma
que una vez captado e identificado en un siniestro, reaccione mediante ladridos
indicándonos la zona donde se encuentra un superviviente sepultado. Debe
considerarse especialmente, la obvia necesidad de que el perro señalice
exclusivamente personas con vida sepultadas y no reaccione ante el flujo de olor
de la persona fallecida, donde no identificaría la mezcla odorífera de
espiración alguna.
El ejemplar que no discrimine, generalizando la captación y señalización
sobre personas con vida y fallecidas ( existiendo centenares de cadáveres en
ocasiones ) desviará y lentificará gravemente el prioritario objetivo de
rescatar los posibles supervivientes. De hecho nuestras operaciones de
intervención, en áreas afectadas por movimientos sísmicos por ejemplo, se
caracterizan por librar una frenética lucha contra reloj, intentando batir el máximo
número de edificios derrumbados, durante el breve espacio de tiempo disponible
(media de tres dias), el cual termina cuando las Autoridades de la Región
siniestrada ordenan por diversas causas la finalización de las operaciones de búsqueda
y rescate para iniciar las demoliciónes indiscriminadas con el contingente de máquinas
excavadoras y similares.
b) Por otra parte el perro ha de experimentar un impulso motivacional respecto
al desarrollo de las búsquedas especialmente sólido, manteniendo al máximo de
sus posibilidades sico-físicas, los necesarios niveles de intensidad,
perseverancia y concentración.
Una adecuada y metódica formación ha de evitar por ejemplo, el riesgo de que
el ejemplar sea susceptible de afectarse fácilmente por un perturbador estado
de frustración, tras la realización de varias batidas sin éxito en la
consecución del objetivo ( captación del flujo odorífero de personas con vida
sepultadas ).
El ejemplar que no posee el consistente grado de motivación descrito, tampoco
debería considerarse operativo para intervenir.
c) Conducta de trabajo en espacios confinados.
Al igual que en búsquedas exteriores, para considerar operativo un ejemplar
como Perro de Rescate en Catástrofes, ha de presentar también un alto nivel de
concentración durante las operaciones de búsqueda en espacios confinados,
asociado al suficiente estado de seguridad, carente de interferentes síntomas
de inhibición o estrés ( que afectarían gravemente al necesario nivel de
concentración en el acto olfatorio, estratégico desplazamiento o a la pauta de
señalización) aunque el espacio a batir sea de mínimas dimensiones y con un
reducido o incluso nulo nivel de visibilidad.
Obviamente para solventar y mejorar la grave situación existente en esta área
de Rescate, el primer eslabón lo constituye una creciente difusión-asimilación
de conocimientos técnicamente correctos y constatados. No obstante resulta
obligado puntualizar que todo conocimiento y respectivas demostraciones resultarán
estériles para ese conjunto de personas (“rescatadores” o no) que
reiteradamente dejan patentes el orden de prioridades existente en su insensible
escala de valores, donde priman motivaciones de índole egocéntrica, política
o económica, por encima del hecho vital de tender prioritariamente a una máxima
efectividad en el Salvamento.
El segundo eslabón imprescindible, sería el urgente establecimiento (
especialmente en países de alto riesgo sísmico ) de normativas oficiales que
regulasen de forma rigurosamente técnica, racional y funcional esta
especialidad de Salvamento, comenzando como sólido pilar fundamental con el
reconocimiento oficial por el Gobierno, de un Sistema efectivo a seguir ( en el
ámbito de la respectiva Región Autónoma o País ) para la formación e
intervención en siniestros de los Equipos Caninos de Rescate en Catástrofes .
Puedo afirmar, que actualmente estamos activando positivamente los resortes y
cauces pertinentes, en más de un Gobierno, para la instauración oficial de tan
necesaria, razonable y humanitaria Regulación.
He de informar en lo que compete a nuestro radio de acción, que los Equipos
Caninos de Rescate en Catástrofes que realizan el Curso de especialización Arcón,
han de demostrar reiteradamente y entre otros aspectos, las características
conductuales antes citadas, para poder ser certificados en Nivel II (acreditación
oficial que certifica la condición de Guías o Perros de Rescate operativos
tras culminar adecuadamente todo un complejo y exigente proceso formativo).
¿ SALVAR O DEJAR FALLECER BAJO LOS ESCOMBROS?
Las Unidades Caninas de
Rescate (UCR) existentes en el mundo, independientemente del tipo de vinculación
institucional (Bomberos, Policía, Ejército, Protección Civil...) pueden
clasificarse, desgraciadamente, en dos bloques vitalmente diferenciados :
a)Las UCR cuyo nivel ético, técnico y disciplinario sólo permite adjudicar la
condición de APTITUD OPERATIVA a aquellos equipos caninos (Guía + Perro) cuyo
nivel de efectividad se ha verificado como realmente suficiente, para afrontar
las diferentes operaciones de búsqueda, localizando y señalizando los
supervivientes sepultados (cuyo grado de emisión odorífera está comprendido
entre los valores factibles del umbral perceptivo canino).
b)Las UCRs, que incomprensiblemente y por causas nunca justificables, consideran
“aptos para intervenir” a equipos caninos cuyo estado de efectividad real es
nulo o muy deficiente, circunstancia esta visiblemente patente, ya sea en
simulacros o intervenciones en siniestros.
¿ Qué sucede cuando los derrumbamientos con posibles personas sepultadas, son
inspeccionados por equipos caninos indebidamente utilizados como “aptos para
la intervención”?
Obviamente, que en aquellos casos donde existan personas, aún con vida
sepultadas, no serán señalizadas por dichos perros, cuyo insuficiente nivel de
concentración, motivación u otro tipo de deficiencias, impedirán que capte y
señalice los inherentes focos de flujo odorífero. Seguidamente el edificio
siniestrado en cuestión, será desestimado y consecuentemente la persona/s
atrapada, no visible ni audible, pasará a engrosar el número de víctimas
mortales, ya sea por causas clínicas (traumatismos, deshidratación...) o
finalmente presa de la indiscriminada y violenta remoción de escombros con la
maquinaria pesada.
Resulta también obligado matizar que un destacado grado de respaldo
institucional, difusión pública, experiencia en intervenciones etc. no ha de
considerarse en absoluto, a priori, como indicativo de garantía operativa en
una UCR.
Supongo que muchos de Ustedes, se preguntarán entonces que ¿cómo se podría
solucionar, erradicar progresivamente esta mortal sinrazón operativa?
Sólo existe una vía racional y firmemente sólida que describiré a continuación
de la forma más breve y concisa posible.
Los Organismos competentes de los distintos Gobiernos, especialmente de aquellos
paises afectados por un alto grado de peligrosidad sísmica, habrían de
interesarse, con la menor demora posible, por instaurar o consolidar un
dispositivo oficial, con carácter permanente y suficientes garantías de
eficacia, en lo que respecta a la detección con perros de supervivientes
sepultados frente a cualquier tipo de siniestro (explosión, seísmo...).Y para
llevar a efecto este avance de forma adecuada y segura, resultará fundamental :
- Aprobación de Homologación o Reconocimiento oficial de un método de formación
e intervención, como línea definida a seguir por los equipos caninos de
rescate en catástrofes. Un Método cuyo nivel de eficacia haya sido previamente
verificado por responsables del Organismo competente y aquellos técnicos
acreditados que designen.
- Implantación de un Reglamento oficial de formación, homologación y
reciclaje, técnicamente riguroso ,exigente y estrictamente funcional para
equipos caninos de rescate en catástrofes.
- Y por último inclusión coordinada en los respectivos Planes de Emergencia de
un protocolo de activación-intervención, a nivel nacional e internacional para
el dispositivo de equipos homologados operativos.
Prioritariamente en los paises afectados por un alto nivel de riesgo sísmico se
debería disponer de un dispositivo de estas características que permita una
respuesta casi instantánea, in situ, frente a la ocurrencia de estos tipos de
siniestros, considerando que durante el periodo de tiempo transcurrido desde que
se producen los sepultamientos hasta que se inician las intervenciones de
equipos de apoyo extranjeros, suelen fallecer de forma inevitable, la mayoría
de los supervivientes sepultados, principalmente por ignorarse las ubicaciones
de los mismos.
Sigamos pues, trabajando con intensidad y sin pausa, para que en esta y
generaciones venideras se multiplique el número de personas rescatadas,
fortaleciendo este eslabón esencial, entre otros, de la cadena ligada a estos
tipos de rescates,( detección, extracción, asistencia sanitaria...) y
requiriendo el necesario apoyo ejecutante de las Delegaciones Gubernamentales
implicadas, que adquiere carácter urgente en el caso de paises con alto riesgo
de derrumbamientos, ya sea por causas naturales o provocadas por el hombre.
SISTEMA SELECTIVO
a) Fase de concurso.
b) Prueba de resistencia psicofísica frente a la situación extrema de
confinamiento.
c) Prueba de ascenso con carga.
d) Ejercicio escrito.
e) Curso de especialización ( 250 horas de duración ).
PRUEBA DE RESISTENCIA PSICOFÍSICA FRENTE A LA SITUACIÓN EXTREMA DE
CONFINAMIENTO
El aspirante deberá permanecer en el interior de un habitáculo subterráneo de
reducidas dimensiones durante un período de tiempo mínimo de 7 minutos. A la
salida del mismo el Técnico Sanitario, controlará el estado del ritmo cardíaco
mediante pulsómetro u otro medio que estime conveniente, considerando y
valorando clínicamente los resultados obtenidos.
Calificación APTO o NO APTO.
PRUEBA DE ASCENSO CON CARGA
Destreza en escalo ( ascender por tres escalas de gancho, ubicadas verticalmente
) con carga adosada a la espalda, peso 25 kg. ( equivalente a un ejemplar canino
de tamaño medio ).
Calificación APTO o NO APTO.
EJERCICIO ESCRITO
Consistirá en desarrollar por escrito dos temas elegidos por sorteo, relativos
a Principios Básicos de Aprendizaje, con una duración máxima de cuatro horas.
Además de los temas que hayan sido seleccionados y desarrollados, el aspirante
deberá realizar con relación a cada uno de ellos, un supuesto práctico
escrito elegido por el Tribunal Calificador.
Calificación : De 0 a 10 puntos cada uno de los temas realizados, debiendo
alcanzarse un mínimo de 5 puntos en cada uno de ellos.
La nota final de todo el proceso selectivo será la suma de la puntuación de la
fase de concurso y la de cada uno de los temas escritos antes mencionados.
Una vez establecida la nota final se elaborará una relación por puntuación de
mayor a menor del personal que ha realizado y superado las pruebas, hasta cubrir
el número de plazas estipuladas.
Todas aquellos Bomberos que hayan accedido a la Unidad Canina de Rescate deberán
realizar el pertinente Curso oficial de especialización ( 250 horas de duración
), Método Arcón, como Guía de Rescate Canino en Catástrofes, en unión de su
respectivo ejemplar canino, que deberá haber resultado apto en el proceso
evaluatorio canino previo que está igualmente estipulado.
Agradecemos al Sr. Jaime Parejo el habernos enviado este artículo.