Informe Completo del Creador del Método ARCON

Sr. Jaime Parejo, 

Jefe de la unidad canina de rescate del cuerpo de bomberos de Sevilla, España

 

 


 

 

ALGUNOS FACTORES FUNDAMENTALES PARA INCREMENTAR LA EFECTIVIDAD EN LAS OPERACIONES DE BÚSQUEDA CON PERROS EN DERRUMBAMIENTOS

 

 

Introducción

El derrumbamiento de edificios puede producirse por diversas causas : explosiones (provocadas o accidentales), fallos estructurales, deslizamientos...considerando además que más de dos mil millones de personas, residen en regiones del planeta, amenazadas por las consecuencias sísmicas de los desplazamientos de placas de la corteza terrestre.
Algunos de los factores básicos que inciden en la magnitud de los daños generados en construcciones debido a un terremoto, son : fuerza del movimiento y proximidad al foco sísmico o epicentro, duración de la sacudida, cimentación inadecuada al tipo de terreno y pendiente del mismo, diseño y edad de la construcción, materiales que presentan( adobe, madera, perfiles metálicos, hormigón armado..).
Se ha constatado reiteradamente que en los siniestros de derrumbamientos de edificios con personas atrapadas bajo los escombros, sea cual sea la causa, la intervención de una Unidad Canina de Rescate, (realmente operativa), constituye un eslabón, esencial e insustituible en la cadena de operaciones de salvamento.

He seleccionado abordar, aunque muy superficialmente, cuatro cuestiones, directamente vinculadas al nivel de eficacia en las operaciones de búsqueda con perros, de supervientes seputados :

1 ) EL TRIANGULO ESENCIAL DE MEDIDAS GUBERNAMENTALES PARA EL URGENTE CONTROL Y REGULACIÓN DEL RESCATE CANINO EN CATÁSTROFES

2) ¿ QUÉ CONDUCTA DE TRABAJO HA DE EXIGIRSE NECESARIAMENTE A UN PERRO DE RESCATE EN CATÁSTROFES PARA CERTIFICARLO COMO OPERATIVO?

3) NOTAS SOBRE EL JEFE U.C.R., ESLABÓN CLAVE EN EL NIVEL OPERATIVO DE LA UNIDAD

4) IMPORTANTE PUNTUALIZACIÓN CANINA EN OPERACIONES DE BÚSQUEDA Y RESCATE EN ESPACIOS CONFINADOS

1 ) EL TRIANGULO ESENCIAL DE MEDIDAS GUBERNAMENTALES PARA EL URGENTE CONTROL Y REGULACIÓN OFICIAL DEL RESCATE CANINO EN CATÁSTROFES

Los Organismos competentes de los distintos Gobiernos, especialmente de aquellos paises afectados por un alto grado de peligrosidad sísmica, habrían de interesarse, con la menor demora posible, por instaurar o consolidar un dispositivo oficial, con carácter permanente y suficientes garantías de eficacia, en lo que respecta a la detección con perros de supervivientes sepultados frente a cualquier tipo de siniestro (explosión, seísmo...).
Para llevar a efecto este necesario avance de forma adecuada y segura, resultará fundamental :

- A) Aprobación del reconocimiento y adopción oficial, mediante Acuerdo Ministerial(u otro recurso elegido, administrativamente válido), de un método de formación e intervención, científica y operativamente constatado, como línea segura, definida y unificada a seguir por los equipos caninos de rescate en catástrofes

- B) Establecimiento de un Reglamento oficial de Formación, Homologación y Reciclaje, que sea técnicamente riguroso ,exigente y estrictamente funcional para Equipos Caninos de Rescate en catástrofes.

- C) Inclusión coordinada en los respectivos Planes de Emergencia de un protocolo específico de activación-intervención, a nivel nacional e internacional para el dispositivo de equipos caninos homologados u oficialmente certificados como operativos.


2) ¿ QUÉ CONDUCTA DE TRABAJO HA DE EXIGIRSE NECESARIAMENTE A UN PERRO DE RESCATE EN CATÁSTROFES PARA CERTIFICARLO COMO OPERATIVO?

Describiré en líneas generales, algunos de los principales rasgos conductuales de trabajo que debe presentar necesariamente,un Perro de Rescate, bajo mi criterio personal forjado tras años de rigurosa investigación, experiencia dirigiendo numerosas intervenciones de búsqueda y rescate (en exterior o espacios confinados), y asumiendo oficialmente la formación especializada de múltiples Equipos Caninos de Rescate.
El perro durante la operación de búsqueda en derrumbamientos ha de presentar de forma continua, una intensa línea de atención dirigida a la posible captación de moléculas olorosas humanas en el aire.
Dicha circunstancia resulta imprescindible para permitirle conducirse con rapidez y precisión, hacia el foco de emanación odorífera de la persona sepultada, pues de no ser así, el ejemplar afectado por desviaciones de cualquier naturaleza : dependencia del propio Guía, deficiente motivación... ,no utilizará suficientemente los respectivos dispositivos de recepción-elaboración olfativos ni reaccionará adecuadamente ante el flujo odorífero de la persona sepultada (aunque esté presente en niveles fisiológicamente perceptibles para el olfato del ejemplar).
El perro ha de presentar un importante nivel de concentración tanto en operaciones de búsqueda en exterior como en las de espacios confinados, donde han de desplazarse en muchas ocasiones, para efectuar las búsquedas, con un reducido o nulo nivel de visibilidad y con unas dimensiones espaciales mínimas, no debiendo tampoco experimentar interferentes síntomas de inseguridad, inhibición, estrés... en este tipo de situaciones.
Además ha de poseer un grado de impulso motivacional respecto al desarrollo de las búsquedas especialmente sólido, que permita un adecuado rendimiento de sus posibilidades sico-físicas, considerando que en siniestros castróficos, como puede ser un terremoto, va a ser esta sólida motivación, un factor fundamental para que el perro conserve en lo posible, el grado de perseverancia y concentración, imprescindible para afrontar continuadas operaciones de búsqueda de supervientes sepultados.

3) NOTAS SOBRE EL JEFE DE U.C.R. ESLABÓN CLAVE EN EL NIVEL OPERATIVO DE LA UNIDAD

El Jefe de la UCR constituye el eslabón fundamental que mayormente va a determinar que el grado de respuesta y eficacia de su Unidad sea suficiente o insuficiente.
Como responsable, del mayor o menor nivel de capacidad operativa de la misma, deberá dirigir todos sus esfuerzos, a que el nivel de eficacia de los equipos caninos de rescate que integran su Unidad sea el máximo posible y debiendo primar para él esta circunstancia sobre cualquier factor, hecho que incocebiblemente no se produce en todos los casos.
En primer lugar ha de elegir aquel método de formación/intervención que demuestre ser más efectivo, pero además deberá poseer el suficiente grado de conocimientos técnicos, que le permita, afrontar adecuadamente la continua y necesaria formación teórico-práctica de los Guías de la Unidad así como la de sus respectivos ejemplares caninos y por otro lado dirigir técnicamente de forma adecuada las operaciones de intervención de los equipos caninos de rescate de la U.C.R. a su cargo, diseñando estrategias de búsqueda adaptadas , según circunstancias y analizando los diversos matices conductuales del conjunto de ejemplares intervinientes en el desarrollo de la operación.
Respecto a esta última función, considero obligado aclarar un punto importante :
¿ Resulta operativamente correcto el hecho de tener Perro de Rescate el Jefe de U.C.R.?
Internacionalmente, existen Unidades, donde el Jefe interviene con perro y otras donde técnicamente optan porque la intervención del mismo se ejecute sin ejemplar, con el objeto, en ciertos casos, de que sus necesarios cometidos específicos no se vean nocivamente mermados.
La experiencia me demostró que resulta mucho más positivo operativamente que el Jefe de una Unidad Canina de Rescate intervenga sin perro, dedicándose al máximo a sus necesarias funciones.
Este convencimiento nace de nuestra primera intervención en Armenia, ciudad colombiana que fue afectada por un destructivo seísmo en enero de 1999 , y en la cual intervine como Jefe de la Unidad Canina de Rescate del Cuerpo de Bomberos del Consorcio de Huelva, España.
En el protocolo de intervención básico que personalmente había establecido de forma oficial , sería como Jefe de Unidad la persona que técnicamente había de inspeccionar y analizar previamente las posibles áreas a batir, ya fuese en exterior o interior de los posibles espacios confinados, para rápidamente diseñar tecnicamente, la estrategia de búsqueda inicial con los equipos y seguidamente sobre la marcha y según lo observado y analizado directamente en la propia zona de intervención, establecer también sin pausa, los puntos concretos de suelta canina sucesivos, entre otras pautas diversas de ejecución, porque obviamente es el Jefe de la UCR,quien supuestamente posee el necesario nivel de conocimientos técnicos respecto a rescate canino el que mayor rendimiento operativo podrá aportar en el desarrollo de las tareas,.
En las operaciones de la citada intervención en Colombia, yo alternaba estos cometidos inherentes a mi cargo de Jefe de Unidad, con el hecho de intervenir además, como Gúia, con mi compañero canino Arcón.
Ello suponía una obvia y nociva ralentización e interferencia en las específicas funciones que me competían,las cuales se incrementaban significativamente al tratarse de un siniesro catastrófico.

Constatamos que dichos cometidos exigen de la máxima disponibilidad específica por parte del Mando de una U.C.R., disponibilidad que de cualquier forma, resultará inevitablemente desbordada

He de reconocer que paralelamente, esta incuestionable circunstancia, se imponía igualmente en otros tipos de intervenciones, como extinción de incendios, rescate en accidentes de vehículos, etc. pues en aquellas fechas asumía simultaneamente el cargo de Jefe de la U.C.R. y el de Jefe de Bomberos de la Sierra de Huelva, España.

En uno de esos juicios técnicos posteriores a las intervenciones, que oficialmente suelen desarrollarse en numerosos Cuerpos de Bomberos, como pauta generalizada y vinculante de avance y perfeccionamiento, ,se redefinió, con unánime acuerdo, el protocolo de intervención U.C.R., estipulándose de forma oficial que la persona que interviene como Jefe de Unidad ha de centrar su acción en sus cometidos específicos, no debiendo poseer perro de rescate, con objeto de favorecer en todo momento el máximo rendimiento posible durante las operaciones de salvamento del conjunto de los equipos caninos de rescate que se encuentren bajo su dirección, tanto a nivel formativo como de intervenciones en siniestros.

4) IMPORTANTE PUNTUALIZACIÓN CANINA EN LAS OPERACIONES DE BÚSQUEDA Y RESCATE EN ESPACIOS CONFINADOS
La experimentación práctica de discriminación/generalización canina respecto a los acúmulos de “olor humano”, en exterior y espacios confinados, ha sido uno de los aspectos que mayor atención y trabajo he dedicado durante años.
Comenzaré exponiendo unas notas muy básicas y genéricas sobre el comportamiento y naturaleza del olor humano captado por el perro :
En nuestra piel, concretamente en la epidermis, existen varias capas de células muertas, formadas principalmente por queratina; de las cuales se están desprendiendo siempre unos pequeños trozos (de estas células) denominados RAFTS, con una frecuencia media de 40.000/minuto. Estos trozos son transportados por el aire en movimiento que los dispersa, concentrándose su cantidad hacia el foco de donde provienen.
Los RAFTS son vehículos portadores del olor humano, ya que también se encuentran impregnados por gases, sudor, grasas, etc… segregados por glándulas como las sudoríparas o ecrinas, glándulas apocrinas o glándulas sebáceas entre otras.
Resulta especialmente importante considerar, una circunstancia reiteradamente constatada en simulacros e intervenciones reales : si previamente al acto de batida canina, concretamente en huecos interiores de reducidas dimensiones, existentes en un derrumbamiento, han permanecido personas (miembros de un equipo de desescombro por ejemplo, durante un periodo de tiempo más o menos prolongado, generando en el habitáculo una elevada concentración de moléculas olorosas procedentes fundamentalmente de la sudoración, grasa cutánea y de los continuos actos de espiración. (se produce una altísima concentración, especialmente delimitada, de carga odorífera espiratoria en aire y superficies limitantes que requiere según el caso, de cierto tiempo para su dilución, y que al captarlo el ejemplar canino obviamente interpreta ese olor más o menos concentrado de persona viva, sin visualizarla, como estímulo señal de que existe una persona tras el material de escombros.

Los responsables de los diversos equipos intervinientes (UCR, Desescombro...) han de tener siempre presente, esta problemática circunstacia técnica, para actuar consecuentemente de la forma más adecuada según la situación.


 

RESCATE CANINO EN CATÁSTROFES EN LOS SERVICIOS DE EMERGENCIA (PARTE I )

 

1.- Introducción.

2.- La U.C.R. (Unidad Canina de Rescate), órgano básico de intervención de Rescate Canino.
· Estructuración
· Pruebas de acceso
· Notas sobre la intervención
· Mantenimiento operativo

3.- La regulación Oficial del Rescate Canino en Catástrofes en el
ámbito de una región Autónoma o País.


1.- INTRODUCCIÓN


Los primeros que utilizaron al perro para tareas de salvamento, fueron los monjes del Hospicio del Gran San Bernardo, hace cuatro siglos, con objeto de localizar las personas que se extraviaban en la zona.

La especialidad de Rescate Canino en Catástrofes, consiste en la búsqueda con perros de personas sepultadas en derrumbamientos por cualquier causa (explosiones, terremotos, fallos estructurales…).

El primer método para la formación e intervención de Equipos Caninos en esta especialidad, fue el desarrollado por el suizo Urs Ochsenbein y publicado en 1972 (Método Suizo), seguidamente se forjaron los Métodos Francés y Alemán, y más recientemente en 1994, Arcón, el Método Español, creado por Jaime Parejo y cuya síntesis es publicada en 1999.

Estos cuatro Sistemas, tienden al objetivo común de localizar las posibles personas sepultadas en cualquier tipo de siniestro, no obstante se diferencian visiblemente en base a las características de sus respectivas técnicas específicas.

El Método Arcón, es un sistema para la formación e intervención de Equipos Caninos de Rescate en Catástrofes, fruto de doce años de estudio e investigación, que fue ultimado a finales de 1994, y que está cimentado sobre un total de siete técnicas conductuales innovadoras, las cuales se complementan e inciden con gran eficacia sobre tres parámetros fundamentales e interrelacionados en la operación de búsqueda canina: autonomía, motivación y concentración.

La denominación de Arcón, fue elegida por el autor en honor al que fue su querido compañero canino con el cual desarrolló y culminó de forma práctica el Sistema.

La primera Unidad Canina de Rescate que Jaime Parejo formó con este método, fue la del Cuerpo de Bomberos del Ayuntamiento de Sevilla en 1996, siendo además la primera Unidad constituida por Bomberos que se crearía en España. Posteriormente el Método Arcón se ha ido extendiendo a diversos Servicios de Emergencias: Bomberos, Policía, Protección Civil…,constituyendo actualmente en España y Latinoamérica, la línea de formación e intervención de la mayoría de los Equipos Caninos de Rescate. Además es el Sistema que están adoptando las Unidades Caninas de Instituciones oficiales pertenecientes a países afectados por un alto nivel de peligrosidad sísmica, como son Chile, Argentina, Venezuela, México, Colombia, Panamá, Bolivia, El Salvador, Guatemala, Costa Rica, Perú…

En 1998, este Método es galardonado con el Primer Premio a la Investigación de la Real Sociedad Canina de España.

Desde 1999, Unidades Caninas de Rescate de Cuerpos de Bomberos de Andalucía constatarían la altísima efectividad del Método Arcón, tras intervenir en diversas catástrofes sísmicas que afectaron a países como Colombia, Turquía, Taiwan e India.


2.- LA U.C.R. (UNIDAD CANINA DE RESCATE), ÓRGANO BÁSICO DE INTERVENCIÓN DE RESCATE CANINO


· ESTRUCTURACIÓN

Se denomina Equipo Canino de Rescate, al binomio formado por una persona (Guía) y un perro, ambos especializados en la citada disciplina, y se considera como Unidad Canina de Rescate al grupo reglamentariamente estructurado por un mínimo de cuatro Equipos Caninos de Rescate, un Subjefe y el Jefe de la Unidad, debiendo estar al menos dos Equipos Caninos y uno de los Mandos operativamente localizables de forma permanente.

Citando a modo de ejemplo, la U.C.R. del Cuerpo de Bomberos del Ayuntamiento de Sevilla (España) se encuentra integrada por un total de doce Equipos Caninos de Rescate, el Subjefe y el Jefe de la Unidad.


· PRUEBAS DE ACCESO

Si bien resulta adecuado que se valore en el aspirante el grado de experiencia acumulado en el desarrollo de la especialidad y formación técnica en la misma oficialmente acreditada, va a resultar imprescindible que se evalúe el nivel de resistencia psico-física del mismo frente a la situación extrema de confinamiento, considerando que las operaciones de búsqueda en espacios confinados han de efectuarse con frecuencia, especialmente en las intervenciones por catástrofes sísmicas.

Por otra parte, es conveniente establecer pruebas teóricas donde se verifique la existencia de un cierto dominio de conocimiento en el área de aprendizaje y conducta, ya que ello constituirá una base fundamental para una mejor asimilación de la compleja formación especializada que habrán de recibir para instruirse como Guías aquellos aspirantes que consiguiesen acceder a la Unidad, y que en el caso de la metodología Arcón, consistiría en un curso intensivo de 250 horas lectivas, desarrollándose las líneas fundamentales del citado Sistema de Formación e Intervención de Rescate Canino en Catástrofes.

Los futuros Guías, han de iniciar el pertinente curso de especialización, junto a un ejemplar canino, cuya edad media ha de estar comprendida entre uno y cinco años y que ha de presentar niveles adecuados de sociabilidad, seguridad, actividad, impulso de presa y fluidez de ladrido.

En lo que respecta a la selección de los dos Mandos de una Unidad Canina de Rescate (Jefe y Subjefe), habrá de exigirse necesariamente un nivel de conocimientos técnicos y experiencia en la especialidad de Rescate Canino que permita garantizar de forma suficiente una eficaz ejecución de los cometidos que han de asumir de forma continua:

a) La formación básica, avanzada y tareas de perfeccionamiento de los Equipos Caninos de Rescate de la Unidad.
b) Asumir la dirección técnica y operativa en el desarrollo de las diversas operaciones de intervención en siniestros (diseñando las estrategias de búsquedas adaptadas y analizando técnicamente los diversos matices conductuales caninos observados en el desarrollo de las mismas).


· NOTAS SOBRE LA INTERVENCIÓN

Generalmente las U.C.R. están destinadas a intervenir en operaciones de búsqueda y rescate en siniestros de derrumbamientos por cualquier causa, a nivel nacional e internacional.

En la actualidad, la intervención de una U.C.R. está considerada como el primer eslabón esencial e insustituible en la cadena de rescate y salvamento en este tipo de siniestro, habiéndose ya constatado que constituyen la respuesta mas efectiva para la localización de posibles supervivientes sepultados. Así pues, considero de vital importancia, que prioritariamente los países afectados por un alto grado de riesgo sísmico, cuenten con un dispositivo eficaz de Equipos Caninos de Rescate que les permita intervenir in situ en un breve espacio de tiempo, tras la ocurrencia de un siniestro que implique el sepultamiento de personas. Obviamente desde que se produce un derrumbamiento se activa una irremediable cuenta atrás hacia el fallecimiento, por diversas causas clínicas (traumatismos craneales, deshidratación, hemorragias, asfixia...) para todo el conjunto de posibles supervivientes sepultados, resultando determinante localizar con la mayor rapidez posible, los puntos donde se encuentran sepultadas personas con vida para seguidamente proceder al pertinente proceso de desescombro y atenciones sanitarias específicas.

 


 

RESCATE CANINO EN CATÁSTROFES EN LOS SERVICIOS DE EMERGENCIA (PARTE II)

 

 

MANTENIMIENTO OPERATIVO

Para mantener adecuadamente el nivel operativo de perros y Guías, habrán de realizar como mínimo dos a tres jornadas teórico-prácticas mensuales, tras haber finalizado ambos todo el proceso de formación especializada y consolidación del mismo.

Las actividades prácticas han de ser técnicamente diseñadas por los Mandos de la U.C.R., orientándolas a objetivos específicos e individualizados.

Puntualizando que para el desarrollo de las mismas resulta imprescindible variar continuamente de derrumbamientos o masas de escombros y circunstancias; resultando por tanto fundamental una asidua colaboración de las posibles empresas de demolición, construcción o tratamiento de escombros existentes.



3.- LA REGULACIÓN OFICIAL DEL RESCATE CANINO EN CATÁSTROFES EN EL
ÁMBITO DE UNA REGIÓN AUTÓNOMA O PAÍS


Para la implantación oficial de una respuesta sólida, eficaz y permanente en lo que respecta a la detección con perros de los posibles supervivientes sepultados en siniestros, como son explosiones, fallos estructurales, seísmos…, el Organismo competente del Gobierno, Región Autónoma o País, deberá regular oficialmente un total de tres aspectos fundamentales:

a) La homologación o reconocimiento oficial de un método efectivo de rescate canino en catástrofes.

Este método ha de ser científicamente definido y de efectividad constatada en intervenciones reales, en lo que respecta a la localización de supervivientes sepultados en derrumbamientos.
El Método Arcón, es un sistema de formación e intervención de Equipos Caninos de Rescate en Catástrofes que responde notablemente a las citadas premisas:

· Su grado de calidad, efectividad y rigurosidad científica ha sido reconocido con un galardón de gran prestigio internacional (Primer Premio a la Investigación de la Real Sociedad Canina de España 1998).
· Ha recibido el importante Reconocimiento público del Comité Científico y Miembros de la primera Comunidad Internacional Veterinaria (Veterinaria.Org).
· Primer Premio SISAC por la Consejería de Medio Ambiente de la Comunidad de Madrid, España.
· Reconocido oficialmente por el Comité Español MAB y la Red IberoMab de la U.N.E.S.C.O.
· Reconocimientos oficiales de Gobiernos de diversos países (Colombia, Taiwan, Turquía, India…) debido a los rescates de personas con vida sepultadas, efectuados tras la intervención de equipos formados con el Método Arcón.
· ...

b) Aprobación de un Reglamento oficial para la Homologación de los Equipos Caninos de Rescate en Catástrofes.

El citado Reglamento ha de permitir evaluar y determinar suficientemente cuales son los Equipos Caninos que presentan el suficiente nivel de capacidad operativa para poder intervenir oficialmente en los posibles siniestros que se produzcan.
Los Equipos Caninos de Rescate homologados deberán someterse con la suficiente periodicidad al pertinente proceso de supervisión y reciclaje con el objeto de garantizar el mantenimiento de un adecuado nivel operativo en los mismos, para afrontar las posibles intervenciones en siniestros.

A continuación describo las líneas generales del Reglamento de Homologación que elaboré en el año 2000 en base al análisis de todo un conjunto de criterios técnicos y experiencias acumuladas por múltiples operaciones de intervención en siniestros y que básicamente fue adoptado oficialmente por el Comité de Dirección de la Real Sociedad Canina de España, tras haberlo propuesto personalmente en calidad de Delegado Nacional de Salvamento de la R.S.C.E.
Un Reglamento que se llevó a efecto con la realización de las Primeras Pruebas Nacionales de Homologación por la R.S.C.E. de Equipos Caninos de Rescate en Catástrofes, que se celebraron en Sevilla, España durante los días 11,12 y 13 de mayo de 2001 y en las cuales participaron un total de 21 equipos caninos de diversas Comunidades Autónomas e Instituciones oficiales, resultando aptos en este caso, 9 Guías con sus respectivos Perros de Rescate.

El citado Reglamento es también el que presenté en el año 2000 (como parte integrante del Proyecto UCRA), a la Dirección General de Política Interior, Consejería de Gobernación de la Junta de Andalucía, para su posible inclusión en la recientemente aprobada Ley de Gestión de Emergencias en Andalucía, aprobada por el Pleno del Parlamento en sesión celebrada los días 23 y 24 de octubre de 2002, y que en su Título III, Capítulo I, Artículo 37, contempla la Homologación de los Equipos Caninos de Rescate en Catástrofes, así como la creación de un dispositivo conjunto de activación-intervención, UCRA.



REQUISITOS EXIGIDOS A LOS ASPIRANTES GUÍA/PERRO (HOMOLOGACIÓN)

· GUÍA:

1. Estar certificado por alguna Institución oficial como Guía de Rescate Canino en Catástrofes (habiendo resultado apto en un curso de especialización con una duración mínima de 150 horas).
2. Pertenecer a una Unidad Canina de Rescate oficialmente operativa.
3. Edad mínima: 18 años.
4. Presentación previa de la documentación oficial exigida (documento de identidad, certificado médico, certificación de especialización...).

· PERRO:

1. Estar certificado por alguna Institución oficial como Perro de Rescate en Catástrofes.
2. El ejemplar deberá estar pertinentemente vacunado, identificado y asegurado.
3. Hembras en periodo de celo no serán admitidas.
4. Presentación previa de la documentación oficial exigida (documento de microchip o tatuaje identificativo, certificado veterinario de salud...).



RELACIÓN DE PRUEBAS PARA HOMOLOGACIÓN CANINA

1º.- Ejercicios de control:


· Orden de llamada en cualquier situación (el perro ha de acudir a la orden de llamada del Guía, con rapidez y decisión a pesar de estar bajo el efecto de algún tipo de distracción. El juez, indicará el momento en que el Guía deberá emitir la orden en cuestión).

· Orden de espera (el perro ha de esperar en posición de “echado” que el Guía lo llame desde una distancia aproximada de 50 mts. y trás un periodo mínimo de 2 minutos).
2º.- Prueba de ascenso/descenso del Guía con perro:


· La trepa se realizará a través de escalas de ganchos ubicadas verticalmente (altura media 20 mts., siendo establecida por el Director Técnico según peso medio del ejemplar).
· El descenso se efectuará mediante rappel.

En ambas operaciones el Guía deberá estar pertinentemente asegurado y provisto de los elementos básicos de protección (casco, guantes, botas de seguridad, ...).


3º.- Búsqueda exterior:

Objetivo: Búsqueda y localización consecutiva de dos, tres o más figurantes sepultados en diferentes puntos dentro de una superficie aproximada de 5.000 m2 de masa de escombros (tiempo máximo: 20 minutos).El valor de tiempo máximo podrá ser modificado por el Director Técnico de las Pruebas, en función de la infraestructura específica destinada para el citado ejercicio.

Se controlará la inexistencia de posibles rastros orientativos para el perro, inundando la zona con los mismos.

4º.-Búsqueda en confinamiento:

La búsqueda en espacios confinados se desarrollará en zonas subterráneas cuya altura no supere 1,5 m.

Será causa de eliminación por ejemplo, el hecho de que el perro o su Guía presente síntomas visibles de inhibición, estrés o inseguridad; debiendo mantener el ejemplar canino, un nivel suficiente de seguridad y concentración durante la búsqueda olfativa.

El perro deberá localizar a la persona/s sepultadas y señalizarlas adecuadamente (con nivel de visibilidad nulo) (tiempo máximo : a determinar por el Director Técnico en función de la infraestructura específica destinada para la prueba).

5º.-Búsqueda de sepultado ubicado a nivel superior:

El perro deberá localizar y señalizar, la persona/s sepultadas en un nivel superior al plano sobre el que se realiza el desplazamiento durante la batida (doble techo o similar). (tiempo máximo : a determinar por el Director Técnico en función de la infraestructura específica destinada para la prueba).

6º.-Generalidades:

· El Guía no se aproximará hasta el punto donde señaliza el perro hasta que el juez lo indique.
· En los ejercicios de búsqueda se evaluarán especialmente los niveles de autonomía, motivación y concentración experimentados por el perro durante el desarrollo de su trabajo así como la ejecución de señalización al sepultado.
· Los equipos caninos de rescate homologados deberán someterse con carácter semestral al pertinente proceso de supervisión y reciclaje con el objeto de garantizar el mantenimiento de un adecuado nivel operativo en los mismos para afrontar posibles intervenciones. La persona que desempeñe el citado cometido ha de estar certificado por alguna Institución oficial como Instructor de Rescate Canino en Catástrofes y acreditar un mínimo de cinco años de experiencia dirigiendo exitosamente la formación de equipos caninos de rescate en catástrofes.
· Los tipos de calificaciones para las pruebas de homologación serán APTO o NO APTO.
· Cada Guía solo podrá examinarse con un perro (formando equipo con el mismo).
· En cada convocatoria anual de pruebas de homologación, se evaluará un número máximo de 50 equipos caninos (Guía/perro) y un mínimo de 5.
· Se considerará capacitado para ejercer como Juez Homologador, aquella persona certificada como Juez Homologador de Rescate Canino en Catástrofes por alguna institución oficial.
· En cada Jornada de Pruebas de Homologación de Rescate Canino en Catástrofes, deberán efectuar el total del proceso evaluatorio un total de tres Jueces Homologadores, siendo además vinculante el juicio del Director Técnico de las Pruebas para la determinación técnica-operativa final de APTO o NO APTO, como equipo homologado. Deberá estar presente además, un Responsable oficial del Organismo competente del Gobierno (Protección Civil, Defensa Civil...) como observador y persona que ha de emitir el pertinente “visto bueno” oficial en los documentos que se extiendan junto al Director Técnico de las Pruebas de Homologación (Que ha de ser un experto en la especialidad de rescate canino en catástrofes, oficialmente certificado como Instructor y Juez Homologador y con experiencia mínima de cinco años dirigiendo la formación e intervención en siniestros de equipos caninos de rescate y ser nombrado por el primero a tal efecto con dos meses mínimos de antelación al desarrollo de las Pruebas de Homologación.
· Durante el desarrollo de las diversas pruebas los Guías deberán ir obligatoriamente provistos de los elementos básicos de protección según el caso (casco, guantes, botas de seguridad, gafas antifragmentos, transceptor, ...).



c) Establecimiento de un ágil protocolo de activación-intervención oficial a nivel nacional e internacional que coordine con la mayor prontitud posible el conjunto disponible, según el caso, de Equipos Caninos de Rescate operativos, pertenecientes a los diversos Servicios de Emergencias (Bomberos, Policía, Protección Civil, Cruz Roja...).

Considero que los Responsables de la Seguridad Ciudadana de los Gobiernos Locales, Regionales o Nacionales de cualquier país, deben interesarse en establecer progresivamente, en sus respectivas administraciones un sistema técnicamente fiable de regulación oficial de la actividad de rescate canino en catástrofes con objeto de favorecer y garantizar en todo lo posible y de forma permanente, el grado de efectividad en las tareas de rescate de supervivientes sepultados en siniestros de derrumbamientos.

Resultando fundamental, por ejemplo, que las respectivas normativas de aquellos Servicios de Emergencias (Cuerpos de Bomberos, Policías, Protección Civil, Cruz Roja...) que disponen de Unidades Caninas de Rescate mantengan rigurosamente el siguiente control:

· Autorizar el desarrollo de intervenciones en siniestros exclusivamente a los equipos caninos de rescate de la respectiva Institución que hayan sido oficialmente certificados por Instructores igualmente acreditados específicamente en la especialidad de rescate canino en catástrofes, y cuyo nivel de capacidad operativa y eficacia haya sido además previamente constatado mediante realización de simulacros al efecto, bajo la observación de los diversos responsables implicados (Jefe de Unidad, Jefe o Director de la Institución respectiva y Responsable competente de la Administración según el caso).


Obviamente el preventivo acto de verificación antes citado, resultaría innecesario en aquellas regiones o países donde se haya aprobado el establecimiento de un exigente Reglamento oficial de Homologación para Equipos Caninos de Rescate en Catástrofes,( como es el caso del
Anteriormente descrito).
En este punto he de informar que el GIRCCA (Grupo Internacional de Rescate Canino en Catástrofes Arcón) es una organización internacional en proceso de consolidación institucional, cuya dirección técnica y responsabilidad asumo personalmente y que está constituida por expertos seleccionados (institucionalmente en muchos casos) de diversas áreas, mayormente especialistas en rescate canino en catástrofes, todos oficialmente certificados (caninos y humanos) de diversas Instituciones (Bomberos, Policías, Protección Civil, Cruz Roja, Ejército...) de un total de 13 países hasta el momento y donde los citados miembros, desde las diferentes áreas y especialidades , bajo un sólido lazo de unión, compartimos de forma unánime una invariable línea de acción y objetivo común : trabajar de forma intensa, conjunta, responsable y constante para intervenir con la máxima eficacia posible en las tareas de búsqueda y rescate de supervivientes sepultados a nivel nacional e internacional, siendo el Método Arcón nuestro sistema de formación e intervención de Rescate Canino en Catástrofes.

 


 

 

LA REGULACIÓN OFICIAL DEL RESCATE CANINO EN CATÁSTROFES

 


En el año 2000, afronté la trascendente responsabilidad de elaborar y presentar oficialmente un Proyecto técnico, que permitiese responder, de forma rigurosamente eficaz, a la necesaria implantación de una regulación oficial del rescate canino en catástrofes en el ámbito de la Comunidad Autónoma Andaluza, (región de España afectada por un mayor nivel de peligrosidad sísmica), y sería 5 años más tarde, con fecha 24 de octubre de 2002 cuando se aprobó dicha regulación (Programa ARCÓN), por el Pleno del Parlamento de Andalucía, concretamente en el artículo 37 de la Ley de Gestión de Emergencias.
Meses más tarde, El Programa ARCÓN, sería rigurosamente analizado por expertos caninos del Cuerpo de la Policía Nacional de Ecuador, los cuales se decidieron técnica y operativamente por el citado Sistema en base a su alta y demostrada eficacia para la localización y salvamento de supervivientes sepultados, así como por su considerable solidez científica,así el Método Arcón sería reconocido oficialmente en Ecuador, como el Sistema oficial Gubernamental para la formación e intervención de equipos caninos de rescate en catástrofes por Acuerdo Ministerial nº 009, con fecha del veintisiete de enero del año 2004, tras haber sido oficialmente solicitado por el Comandante General de la Policía Nacional al Ministerio de Gobierno de la República de Ecuador el día 14 de enero de 2004. Cuatro meses más tarde es también aprobado como el Sistema oficial de El Salvador por Acuerdo Ministerial nº 103, con fecha del dos de junio del año 2004.

Informando al respecto, que el citado Programa ARCÓN, cuenta hasta el momento, con el apoyo y seguimiento de especialistas de un total de 67 Instituciones (Cuerpos de Bomberos, Policía, Ejército, Cruz Roja y Protección Civil) de 15 países.


PROGRAMA ARCÓN PARA LA REGULACIÓN OFICIAL DEL RESCATE CANINO EN CATÁSTROFES EN EL ÁMBITO DE UNA REGIÓN O PAIS

Para la necesaria implantación oficial de una respuesta sólida, eficaz y permanente en lo que respecta a la detección con perros de los posibles supervivientes sepultados en siniestros de derrumbamientos por cualquier causa (explosiones, deslizamientos, terremotos, fallos estructurales...) se propone al Organismo competente del Gobierno, la urgente regulación y aprobación oficial previa de un total de tres aspectos fundamentales y sólidamente interrelacionados:

1. LA HOMOLOGACIÓN O EL RECONOCIMIENTO OFICIAL DEL MÉTODO ARCÓN, COMO EL SISTEMA DE FORMACIÓN E INTERVENCIÓN DE EQUIPOS CANINOS DE RESCATE EN CATÁSTROFES, EN EL ÁMBITO DE UNA COMUNIDAD AUTÓNOMA O PAIS.


El Método Arcón es un sistema de formación e intervención para Equipos Caninos de Rescate en Catástrofes, científicamente desarrollado por Jaime Parejo García, destacado experto de reconocido prestigio internacional, tras doce años de ardua tarea de estudio e investigación de la conducta canina, habiéndose constatado su alta efectividad en distintas intervenciones reales (Colombia, Turquía, Taiwán, India...).
Este Sistema está cimentado sobre un total de siete técnicas conductuales innovadoras, las cuales se complementan e inciden con gran eficacia sobre tres parámetros fundamentales e interrelacionados en la operación de búsqueda canina: autonomía, motivación y concentración.
La primera Unidad Canina de Rescate que formé con este método, fue la del Cuerpo de Bomberos del Ayuntamiento de Sevilla en 1996, siendo además la primera Unidad constituida por Bomberos que se crearía en España. Seguidamente, formaría en dicho país a Equipos Caninos de Rescate de los Cuerpos de Bomberos de: Huelva, Granada, Córdoba, Cádiz, Málaga, Almería, Madrid, Valladolid, Ceuta, Canarias...
A continuación, se fue extendiendo el Método Arcón a múltiples Servicios de Emergencias: Bomberos, Policía, Ejército, Cruz Roja, Protección Civil de países como son Chile, Argentina, Venezuela, México, Colombia, Panamá, Bolivia, El Salvador, Guatemala, Costa Rica, Perú, Ecuador, Honduras, España…
Actualmente es el Método que ha demostrado mayor nivel efectividad en intervenciones reales, circunstancia ésta, que unida a su alta calidad científica le ha hecho merecedor de numerosos reconocimientos oficiales, como han sido por ejemplos:

· El reconocimiento oficial del Comité Español MAB y la Red IberoMab de la UNESCO en septiembre de 2003.
· Primer Premio a la Investigación de la Real Sociedad Canina de España en octubre de 1998.
· El Reconocimiento público internacional del Comité Científico y Miembros de la primera Comunidad Internacional Veterinaria (Veterinaria.Org) en mayo de 2002.

· Primer Premio SISAC por la Consejería de Medio Ambiente de la Comunidad de Madrid en abril de 2001.
· Reconocimientos oficiales de Gobiernos de diversos países (Colombia, Taiwan, Turquía, India…) debido a los rescates de personas con vida sepultadas, efectuados tras la intervención de equipos formados con el Método Arcón.
· Reconocimiento por el Gobierno de Ecuador como el Sistema oficial gubernamental para la formación e intervención de equipos caninos de rescate en catástrofes, por Acuerdo Ministerial nº 009, en enero de 2004.
· Reconocimiento por el Gobierno de El Salvador como el Sistema oficial para la formación e intervención de equipos caninos de rescate en catástrofes, por Acuerdo Ministerial nº 103, en junio de 2004.
· ...

2. ESTABLECIMIENTO DE UN REGLAMENTO OFICIAL PARA LA HOMOLOGACIÓN DE LOS EQUIPOS CANINOS DE RESCATE EN CATÁSTROFES.

El citado Reglamento ha de permitir evaluar y determinar suficientemente cuales son los Equipos Caninos que presentan el adecuado nivel de capacidad operativa para poder intervenir oficialmente en los posibles siniestros que se produzcan.
Los Equipos Caninos de Rescate homologados deberán someterse periódicamente al pertinente proceso de supervisión y reciclaje con el objeto de garantizar el mantenimiento de un adecuado nivel operativo en los mismos, para afrontar las posibles intervenciones en siniestros.
A continuación se describen las líneas generales del Reglamento de Homologación que elaboré en el año 2000 en base al análisis de todo un conjunto de criterios técnicos y experiencias acumuladas por múltiples operaciones de intervención en siniestros y que básicamente fue adoptado oficialmente el mismo año, por el Comité de Dirección de la Real Sociedad Canina de España (R.S.C.E.), tras haberlo propuesto personalmente en calidad de Delegado Nacional de Salvamento de la R.S.C.E.
Un Reglamento que se llevó a efecto exitosamente, con la realización de las Primeras Pruebas Nacionales de Homologación por la R.S.C.E. de Equipos Caninos de Rescate en Catástrofes, que se celebraron en Sevilla, durante los días 11,12 y 13 de mayo de 2001, asumiendo la dirección técnica de las mismas y en las cuales participaron un total de 21 equipos caninos de rescate en catástrofes de diversas Comunidades Autónomas e Instituciones oficiales (Bomberos, Protección Civil...), resultando aptos en este caso, 9 Guías con sus respectivos Perros de Rescate.
Además el citado Reglamento lo presentaría en el año 2000, como parte integrante del Proyecto ARCÓN, a la Dirección General de Política Interior, Consejería de Gobernación de la Junta de Andalucía, para su inclusión en la Ley de Gestión de Emergencias en Andalucía, refrendada más tarde por el Pleno del Parlamento en sesión celebrada los días 23 y 24 de octubre de 2002, y que en su Título III, Capítulo I, Artículo 37, contempla entre otros puntos, por primera vez en España, la Homologación de los Equipos Caninos de Rescate en Catástrofes, así como la creación de un dispositivo conjunto de activación-intervención, UCRA.
El Reglamento debería exigir entre otros, una serie de requisitos a los aspirantes Guía/perro, para su posible homologación:

GUÍA:
1. Estar certificado por alguna Institución oficial como Guía de Rescate Canino en Catástrofes (habiendo resultado apto en un curso de especialización con una duración mínima de 150 horas).
2. Pertenecer a una Unidad Canina de Rescate oficialmente operativa. (Bomberos, Policía, Ejército, Cruz Roja o Protección Civil)
3. Edad mínima: 18 años.

PERRO:
Estar certificado por alguna Institución oficial como Perro de Rescate en Catástrofes.
Estar pertinentemente vacunado, identificado mediante microchip y asegurado.
Hembras en periodo de celo no serán admitidas.

RELACIÓN DE PRUEBAS A SUPERAR PARA HOMOLOGACIÓN CANINA:

1º.- Ejercicios de control:
· Orden de llamada en cualquier situación (el perro ha de acudir a la orden de llamada del Guía, con rapidez y decisión a pesar de estar bajo el efecto de algún tipo de distracción. El juez, indicará el momento en que el Guía deberá emitir la orden en cuestión).
· Orden de espera (el perro ha de esperar en posición de “echado” que el Guía lo llame desde una distancia aproximada de 50 m. y tras un periodo mínimo de 2 minutos).

2º.- Prueba de ascenso/descenso del Guía con perro:
· La trepa se realizará a través de escalas de ganchos ubicadas verticalmente (altura media 20 m., siendo establecida por el Director Técnico según peso medio del ejemplar).
· El descenso se efectuará mediante rappel.

En ambas operaciones el Guía deberá estar pertinentemente asegurado y provisto de los elementos básicos de protección (casco, guantes, arnés, botas de seguridad, ...).

3º.- Búsqueda exterior:
Objetivo: Búsqueda y localización consecutiva de dos, tres o más figurantes sepultados en diferentes puntos dentro de una superficie aproximada de 5.000 m2 de masa de escombros (tiempo máximo: 20 minutos). El valor de tiempo máximo podrá ser modificado por el Director Técnico de las Pruebas, en función de la infraestructura específica destinada para el citado ejercicio.
Se controlará la inexistencia de posibles rastros orientativos para el perro, inundando la zona con los mismos.
4º.-Búsqueda en confinamiento:
La búsqueda en espacios confinados se desarrollará en zonas subterráneas cuya altura no supere 1,5 m. (resultando idóneo la disposición de una pista de confinamiento para tareas de formación, entrenamiento y evaluación)
Será causa de eliminación por ejemplo, el hecho de que el perro o su Guía presente síntomas visibles de inhibición, estrés o inseguridad; debiendo mantener el ejemplar canino, un nivel suficiente de seguridad y concentración durante la búsqueda olfativa.
El perro deberá localizar a la persona/s sepultadas y señalizarlas adecuadamente (con nivel de visibilidad nulo), (tiempo máximo: a determinar por el Director Técnico en función de la infraestructura específica destinada para la prueba).
5º.- Búsqueda de sepultado ubicado a nivel superior:
El perro deberá localizar y señalizar, la persona/s sepultadas en un nivel superior al plano sobre el que se realiza el desplazamiento durante la batida (doble techo o similar), (tiempo máximo: a determinar por el Director Técnico en función de la infraestructura específica destinada para la prueba).


6º.- Generalidades:
· El Guía no se aproximará hasta el punto donde señaliza el perro hasta que el juez lo indique.
· En los ejercicios de búsqueda se evaluarán especialmente los niveles de autonomía, motivación y concentración experimentados por el perro durante el desarrollo de su trabajo así como la ejecución de señalización al sepultado.
· Los equipos caninos de rescate homologados deberán someterse con carácter semestral al pertinente proceso de supervisión y reciclaje con el objeto de garantizar el mantenimiento de un adecuado nivel operativo en los mismos para afrontar posibles intervenciones. La persona que desempeñe el citado cometido ha de estar certificado por alguna Institución oficial como Instructor de Rescate Canino en Catástrofes y acreditar un mínimo de cinco años de experiencia dirigiendo exitosamente la formación de equipos caninos de rescate en catástrofes.
· Los tipos de calificaciones para las pruebas de homologación serán APTO o NO APTO.
· Cada Guía solo podrá examinarse con un perro (formando equipo con el mismo).
· En cada convocatoria anual de pruebas de homologación, se evaluará un número máximo de 50 equipos caninos (Guía/perro) y un mínimo de 5.
· Se considerará capacitado para ejercer como Juez Homologador, aquella persona certificada como Juez Homologador de Rescate Canino en Catástrofes por alguna Institución oficial.
· En cada Jornada de Pruebas de Homologación de Rescate Canino en Catástrofes, deberán efectuar el total del proceso evaluatorio un total de tres Jueces Homologadores, siendo además vinculante el juicio del Director Técnico de las Pruebas para la determinación técnico-operativa final de APTO o NO APTO, como equipo homologado. Deberá estar presente además, un Responsable oficial del Organismo competente como observador y persona que ha de emitir el pertinente “visto bueno” oficial en los documentos que se extiendan junto al Director Técnico de las Pruebas de Homologación quien ha de ser un experto en la especialidad de rescate canino en catástrofes, oficialmente certificado como Instructor y Juez Homologador y con experiencia mínima de cinco años dirigiendo la formación e intervención en siniestros de equipos caninos de rescate y ser nombrado por el primero a tal efecto con dos meses mínimos de antelación al desarrollo de las Pruebas de Homologación.
· Durante el desarrollo de las diversas pruebas, los Guías deberán ir obligatoriamente provistos de los elementos básicos de protección según el caso (casco, guantes, arnés, botas de seguridad, gafas antifragmentos, transceptor, ...).


3. INSTAURACIÓN DE UN ÁGIL PROTOCOLO ESPECÍFICO DE ACTIVACIÓN-INTERVENCIÓN OFICIAL A NIVEL REGIONAL, NACIONAL E INTERNACIONAL, según recursos y planes de emergencia establecidos de cada región o país y que coordine con la mayor prontitud posible, el conjunto disponible, en función de la magnitud del siniestro y otros factores, aquellos Equipos Caninos de Rescate operativos y homologados, pertenecientes a los diversos Servicios oficiales de Emergencias (Bomberos, Policía, Ejército, Cruz Roja o Protección Civil.)


 

DEFINIENDO EL MÉTODO ARCÓN

 

La especialidad de Rescate Canino en Catástrofes (escombros), consiste en la búsqueda con perros de personas sepultadas bajo escombros en edificaciones derrumbadas por cualquier causa (explosiones, terremotos, fallos estructurales...).
El primer método para la formación de perros en esta disciplina fue el publicado por el cinólogo suizo Urs Ochsenbein en 1972 (Método Suizo), seguidamente aparecen los denominados Métodos Francés y Alemán y más recientemente Arcón, método Español, cuya síntesis es publicada en 1998 (libro:”Arcón, un nuevo método para la formación del perro de salvamento en catástrofes”).

Si bien los diferentes métodos existentes tienden al noble objetivo común de localizar las posibles personas sepultadas, estos sistemas presentan diferencias más o menos importantes en lo que respecta a la aplicación de sus respectivas técnicas específicas.

Ahora bien, ha de puntualizarse, haciendo honor a la verdad científica, algo muy significativo respecto al proceso de moldeamiento (reforzamiento de aproximaciones sucesivas a una respuesta instrumental deseada) que caracteriza a cada uno de los Sistemas citados (Suizo, Francés, Alemán y Arcón o Hispano). Mientras que en los tres primeros métodos, los procesos de moldeamiento, se “acomodan” o limitan en exceso, alrededor de los meros, universales y genéricos mecanismos de las formas básicas del aprendizaje asociativo, condicionamiento clásico o pavloviano y condicionamiento instrumental u operante; en el caso concreto y posterior del método Arcón, años de persistente tarea de observación, estudio, análisis, experimentación de campo, investigación en definitiva... permitirían la ardua confección de un conjunto de técnicas que minuciosamente interrelacionadas, conseguían por fin optimizar los niveles posibles de autonomía, motivación y concentración de los ejemplares caninos durante el desarrollo de las operaciones de búsqueda de personas con vida sepultadas, en simulacros o intervenciones reales, ya fuese en el exterior o en espacios confinados con nivel de visibilidad nulo y espacio vital reducido a los mínimos valores factibles para el desplazamiento. Con la citada potenciación del nivel motivacional, autonomía de trabajo y paralela línea de concentración, se verificaba reiteradamente la consecución del objetivo marcado desde un principio, mayor rapidez y eficacia en las localizaciones de personas sepultadas.

Precisamente las 250 horas de los cursos de especialización Arcón, están destinadas casi en su totalidad, a la transmisión básica, teórico-práctica de dichas innovadoras técnicas, que comprenden el método Arcón, y que actualmente están oficialmente reconocidas por miembros de múltiples Servicios de Emergencia, Organismos competentes de Gobiernos y por diversos Comités Científicos, de prestigiosas Instituciones de carácter nacional e internacional.

Arcón es ya por definición un sistema para la formación e intervención de Equipos Caninos de Salvamento en Catástrofes, que forjé y consideré ultimado en 1994 tras varios años de estudio e investigación. La elección de la denominación de ARCÓN, fue en honor a mi compañero canino y alumno pionero.
Por otra parte, la primera Unidad Canina de Rescate que formé con este método, fue la del Cuerpo de Bomberos del Ayuntamiento de Sevilla en 1996.
En el año 1998, esta metodología es reconocida con el Primer Premio a la Investigación de la Real Sociedad Canina de España.
Equipos Caninos de Salvamento de diversos Cuerpos de Bomberos de Andalucía constatarían la alta eficacia de este sistema desde 1999, tras numerosas intervenciones en países afectados por terremotos, especialmente en los casos de Turquía, Taiwán e India.

Este Método está cimentado fundamentalmente sobre el conjunto de las siete técnicas conductuales Arcón, las cuales se complementan e inciden con gran eficacia sobre tres parámetros fundamentales e interrelacionados en la operación de búsqueda: autonomía, motivación y concentración.

En la aplicación de las Técnicas Arcón, se utilizan como instrumentos básicos:

· La actitud corporal del guía.
· Un metódico proceso de análisis y observación de conductas caninas y entornos de trabajo.
· Una constante dosificación técnica e individualizada de los recursos conductuales.
· Minucioso procedimiento de interrelación entre el conjunto de técnicas conductuales.

El ejemplar formado con este método tiende a explotar con intensidad sus recursos físicos y síquicos durante el proceso de búsqueda, de una forma especialmente natural, voluntaria y fructuosa.

Analizaré básicamente la incidencia del Método Arcón sobre los tres parámetros antes citados:

Autonomía
He constatado reiteradamente que cuando un perro experimenta un mayor nivel de autonomía de trabajo, también incrementa paralelamente su grado de concentración en el mismo.
Este sistema permite optimizar este nivel de autonomía asociado a una sólida fijación en la conducta de búsqueda.
El ejemplar disocia al guía sin presentar nocivas interrupciones en su línea de búsqueda, como puedan ser, esporádicos retornos hacia éste o actos corporales con objeto de visualizarlo.
Puntualizando que una participación excesiva del guía (error muy generalizado), ya sea verbal o física, durante la conducta canina de trabajo, generará nocivamente la consecuente expectativa de apoyo en el almacén memorístico del perro, la cual se tornará mas acusada e interferente durante la búsqueda, conforme transcurra el tiempo sin que el ejemplar haya logrado percibir el ansiado estímulo oloroso de un posible sepultado.

Son tres, las Técnicas Arcón que de una forma conjunta, permiten mayormente la consecución de objetivos relativos a la pretendida autonomía de trabajo:

· Técnica de bloqueo al efecto yoyó por control retorno (de aplicación preventiva).
· Técnica de autonomía progresiva por acción del efecto maniquí (aplicada en fases de formación, entrenamiento e intervenciones)
· Técnica de restablecimiento inocuo por inserción sonora (aplicada en fase inicial de formación).

Motivación
La aplicación de este sistema genera en el ejemplar un estado de impulso motivacional especialmente sólido hacia este tipo de trabajo, favoreciendo los niveles de intensidad, perseverancia y concentración del perro durante la operación de búsqueda, así como el blindaje de éste frente a posibles estímulos desviatorios.

Son cuatro las Técnicas Arcón destinadas a preservar o potenciar dicho nivel de motivación específico:

· Técnica de reforzamiento calibrado por triple control (aplicada en fases de formación y entrenamiento).
· Técnica de factible localización por compensación previa de factores contrapuestos (aplicada en fases de formación y entrenamiento).
· Técnica de búsqueda encadenada por disuasión mímica del sepultado (aplicada en fases de formación, entrenamiento e intervenciones).
· Técnica de apoyo sin demanda por aproximación restringida (aplicada puntualmente en fase inicial de formación).

Resulta importante considerar que en la fase de formación o aprendizaje, la experimentación de no consecución de éxitos, de fracaso, en el ejemplar deteriorará la expectativa evocada por la actividad en formación y por el respectivo entorno, lesionando gravemente el necesario grado de motivación para afrontar el proceso de aprendizaje y para el futuro desarrollo del trabajo de búsqueda.
Esta circunstancia negativa se evita con la aplicación de las técnicas anteriores, a la vez que contribuyen a que el simple desarrollo de la búsqueda y el entorno de escombros generen por sí mismos, un potente efecto reforzante en el ejemplar. La actividad de búsqueda provoca en el perro un positivo incremento de su excitación, que se sumará a la motivación por el incentivo.

Concentración
En este caso el grado de atención voluntaria del ejemplar en la búsqueda va a estar asociado fundamentalmente a los dos parámetros anteriores (autonomía y motivación), no dependiendo de una posible aplicación de técnicas específicas.
El perro formado con este sistema presenta de una forma visible y continua un alto grado de concentración en la tarea de búsqueda, experimentando una sólida línea de atención.
Podría definirse la concentración como una organización de la atención por el ejemplar para la realización de una determinada tarea, siendo el caso que nos ocupa el proceso olfativo de venteo, con el objetivo de captar moléculas olorosas humanas en el aire que le permitan conducirse hacia el foco de emanación, del sepultado, en la materia de escombros.
Está demostrado que un mayor nivel de concentración, incrementará la aplicación de los dispositivos de recepción y elaboración olfativos del perro, limitando su campo de conciencia, y favoreciendo consecuentemente su capacidad de captación odorífera de las posibles personas sepultadas.

 

Autor : Jaime Parejo
Jefe de la U.C.R. del Cuerpo de Bomberos de Sevilla, España

Fuente : www.desastres.org

 

 


 

STOP URGENTE A LA PSEUDO-OPERATIVIDAD EN RESCATE CANINO

 

Considero extremadamente importante destacar las graves consecuencias que actualmente está implicando el hecho de que estén interviniendo Equipos Caninos ( Guías – Perros ) cuyo nivel de eficacia para localizar posibles supervivientes sepultados en derrumbamientos, es visiblemente nulo o muy deficiente.
¿ Qué debería exigirse exactamente a un Equipo Canino, para considerarlo oficialmente operativo y que consecuentemente intervenga en siniestros con unas ciertas garantías ?. Para responder a ello, describiré en líneas generales algunos de los puntos esenciales que han de evaluarse, bajo mi criterio personal forjado tras años de rigurosa investigación, experiencia dirigiendo numerosas intervenciones de búsqueda y rescate (en exterior o espacios confinados), y asumiendo oficialmente la formación especializada de múltiples Equipos Caninos de Rescate :

a) El perro durante la operación de búsqueda en derrumbamientos ha de presentar de forma continua, una intensa línea de atención dirigida a la posible captación de moléculas olorosas humanas en el aire, que puedan permitirle conducirse con rapidez y precisión, hacia el foco de emanación odorífera de la persona sepultada, pues de no ser así ( ejemplar afectado por distracciones ante cualquier estímulo desviatorio, como puede ser el propio Guía por ejemplo, deficiente motivación... ), los respectivos dispositivos de recepción-elaboración olfativos no reaccionarán adecuadamente ante el flujo odorífero humano, aunque este presente niveles fisiológicamente perceptibles para el olfato del ejemplar y consecuentemente en caso de existir una o más personas con vida sepultadas, no serían captadas ni señalizadas.
Además he de puntualizar que soy firmemente partidario de que el Perro de Rescate reaccione señalizando exclusivamente ante la captación del estímulo discriminatorio “mezcla gaseosa proyectada en la espiración por personas vivas sepultadas” ( monóxido de carbono, dióxido de carbono, nitrógeno, amoníaco, metano, acetona.... ).
El perro tras su formación específica ha de incluir de forma muy definida en su almacén memorístico el olor base genérico de la citada mezcla, de forma que una vez captado e identificado en un siniestro, reaccione mediante ladridos indicándonos la zona donde se encuentra un superviviente sepultado. Debe considerarse especialmente, la obvia necesidad de que el perro señalice exclusivamente personas con vida sepultadas y no reaccione ante el flujo de olor de la persona fallecida, donde no identificaría la mezcla odorífera de espiración alguna.
El ejemplar que no discrimine, generalizando la captación y señalización sobre personas con vida y fallecidas ( existiendo centenares de cadáveres en ocasiones ) desviará y lentificará gravemente el prioritario objetivo de rescatar los posibles supervivientes. De hecho nuestras operaciones de intervención, en áreas afectadas por movimientos sísmicos por ejemplo, se caracterizan por librar una frenética lucha contra reloj, intentando batir el máximo número de edificios derrumbados, durante el breve espacio de tiempo disponible (media de tres dias), el cual termina cuando las Autoridades de la Región siniestrada ordenan por diversas causas la finalización de las operaciones de búsqueda y rescate para iniciar las demoliciónes indiscriminadas con el contingente de máquinas excavadoras y similares.
b) Por otra parte el perro ha de experimentar un impulso motivacional respecto al desarrollo de las búsquedas especialmente sólido, manteniendo al máximo de sus posibilidades sico-físicas, los necesarios niveles de intensidad, perseverancia y concentración.
Una adecuada y metódica formación ha de evitar por ejemplo, el riesgo de que el ejemplar sea susceptible de afectarse fácilmente por un perturbador estado de frustración, tras la realización de varias batidas sin éxito en la consecución del objetivo ( captación del flujo odorífero de personas con vida sepultadas ).
El ejemplar que no posee el consistente grado de motivación descrito, tampoco debería considerarse operativo para intervenir.
c) Conducta de trabajo en espacios confinados.
Al igual que en búsquedas exteriores, para considerar operativo un ejemplar como Perro de Rescate en Catástrofes, ha de presentar también un alto nivel de concentración durante las operaciones de búsqueda en espacios confinados, asociado al suficiente estado de seguridad, carente de interferentes síntomas de inhibición o estrés ( que afectarían gravemente al necesario nivel de concentración en el acto olfatorio, estratégico desplazamiento o a la pauta de señalización) aunque el espacio a batir sea de mínimas dimensiones y con un reducido o incluso nulo nivel de visibilidad.

Obviamente para solventar y mejorar la grave situación existente en esta área de Rescate, el primer eslabón lo constituye una creciente difusión-asimilación de conocimientos técnicamente correctos y constatados. No obstante resulta obligado puntualizar que todo conocimiento y respectivas demostraciones resultarán estériles para ese conjunto de personas (“rescatadores” o no) que reiteradamente dejan patentes el orden de prioridades existente en su insensible escala de valores, donde priman motivaciones de índole egocéntrica, política o económica, por encima del hecho vital de tender prioritariamente a una máxima efectividad en el Salvamento.

El segundo eslabón imprescindible, sería el urgente establecimiento ( especialmente en países de alto riesgo sísmico ) de normativas oficiales que regulasen de forma rigurosamente técnica, racional y funcional esta especialidad de Salvamento, comenzando como sólido pilar fundamental con el reconocimiento oficial por el Gobierno, de un Sistema efectivo a seguir ( en el ámbito de la respectiva Región Autónoma o País ) para la formación e intervención en siniestros de los Equipos Caninos de Rescate en Catástrofes .
Puedo afirmar, que actualmente estamos activando positivamente los resortes y cauces pertinentes, en más de un Gobierno, para la instauración oficial de tan necesaria, razonable y humanitaria Regulación.


He de informar en lo que compete a nuestro radio de acción, que los Equipos Caninos de Rescate en Catástrofes que realizan el Curso de especialización Arcón, han de demostrar reiteradamente y entre otros aspectos, las características conductuales antes citadas, para poder ser certificados en Nivel II (acreditación oficial que certifica la condición de Guías o Perros de Rescate operativos tras culminar adecuadamente todo un complejo y exigente proceso formativo).


 

¿ SALVAR O DEJAR FALLECER BAJO LOS ESCOMBROS?

 

Las Unidades Caninas de Rescate (UCR) existentes en el mundo, independientemente del tipo de vinculación institucional (Bomberos, Policía, Ejército, Protección Civil...) pueden clasificarse, desgraciadamente, en dos bloques vitalmente diferenciados :
a)Las UCR cuyo nivel ético, técnico y disciplinario sólo permite adjudicar la condición de APTITUD OPERATIVA a aquellos equipos caninos (Guía + Perro) cuyo nivel de efectividad se ha verificado como realmente suficiente, para afrontar las diferentes operaciones de búsqueda, localizando y señalizando los supervivientes sepultados (cuyo grado de emisión odorífera está comprendido entre los valores factibles del umbral perceptivo canino).
b)Las UCRs, que incomprensiblemente y por causas nunca justificables, consideran “aptos para intervenir” a equipos caninos cuyo estado de efectividad real es nulo o muy deficiente, circunstancia esta visiblemente patente, ya sea en simulacros o intervenciones en siniestros.

¿ Qué sucede cuando los derrumbamientos con posibles personas sepultadas, son inspeccionados por equipos caninos indebidamente utilizados como “aptos para la intervención”?
Obviamente, que en aquellos casos donde existan personas, aún con vida sepultadas, no serán señalizadas por dichos perros, cuyo insuficiente nivel de concentración, motivación u otro tipo de deficiencias, impedirán que capte y señalice los inherentes focos de flujo odorífero. Seguidamente el edificio siniestrado en cuestión, será desestimado y consecuentemente la persona/s atrapada, no visible ni audible, pasará a engrosar el número de víctimas mortales, ya sea por causas clínicas (traumatismos, deshidratación...) o finalmente presa de la indiscriminada y violenta remoción de escombros con la maquinaria pesada.
Resulta también obligado matizar que un destacado grado de respaldo institucional, difusión pública, experiencia en intervenciones etc. no ha de considerarse en absoluto, a priori, como indicativo de garantía operativa en una UCR.
Supongo que muchos de Ustedes, se preguntarán entonces que ¿cómo se podría solucionar, erradicar progresivamente esta mortal sinrazón operativa?
Sólo existe una vía racional y firmemente sólida que describiré a continuación de la forma más breve y concisa posible.
Los Organismos competentes de los distintos Gobiernos, especialmente de aquellos paises afectados por un alto grado de peligrosidad sísmica, habrían de interesarse, con la menor demora posible, por instaurar o consolidar un dispositivo oficial, con carácter permanente y suficientes garantías de eficacia, en lo que respecta a la detección con perros de supervivientes sepultados frente a cualquier tipo de siniestro (explosión, seísmo...).Y para llevar a efecto este avance de forma adecuada y segura, resultará fundamental :
- Aprobación de Homologación o Reconocimiento oficial de un método de formación e intervención, como línea definida a seguir por los equipos caninos de rescate en catástrofes. Un Método cuyo nivel de eficacia haya sido previamente verificado por responsables del Organismo competente y aquellos técnicos acreditados que designen.
- Implantación de un Reglamento oficial de formación, homologación y reciclaje, técnicamente riguroso ,exigente y estrictamente funcional para equipos caninos de rescate en catástrofes.
- Y por último inclusión coordinada en los respectivos Planes de Emergencia de un protocolo de activación-intervención, a nivel nacional e internacional para el dispositivo de equipos homologados operativos.
Prioritariamente en los paises afectados por un alto nivel de riesgo sísmico se debería disponer de un dispositivo de estas características que permita una respuesta casi instantánea, in situ, frente a la ocurrencia de estos tipos de siniestros, considerando que durante el periodo de tiempo transcurrido desde que se producen los sepultamientos hasta que se inician las intervenciones de equipos de apoyo extranjeros, suelen fallecer de forma inevitable, la mayoría de los supervivientes sepultados, principalmente por ignorarse las ubicaciones de los mismos.
Sigamos pues, trabajando con intensidad y sin pausa, para que en esta y generaciones venideras se multiplique el número de personas rescatadas, fortaleciendo este eslabón esencial, entre otros, de la cadena ligada a estos tipos de rescates,( detección, extracción, asistencia sanitaria...) y requiriendo el necesario apoyo ejecutante de las Delegaciones Gubernamentales implicadas, que adquiere carácter urgente en el caso de paises con alto riesgo de derrumbamientos, ya sea por causas naturales o provocadas por el hombre.


 

PROCESO DE SELECCIÓN PARA GUÍAS DE LA UNIDAD CANINA DE RESCATE DEL CUERPO DE BOMBEROS DEL EXCMO. AYUNTAMIENTO DE SEVILLA, ESPAÑA


SISTEMA SELECTIVO

a) Fase de concurso.
b) Prueba de resistencia psicofísica frente a la situación extrema de confinamiento.
c) Prueba de ascenso con carga.
d) Ejercicio escrito.
e) Curso de especialización ( 250 horas de duración ).

PRUEBA DE RESISTENCIA PSICOFÍSICA FRENTE A LA SITUACIÓN EXTREMA DE CONFINAMIENTO

El aspirante deberá permanecer en el interior de un habitáculo subterráneo de reducidas dimensiones durante un período de tiempo mínimo de 7 minutos. A la salida del mismo el Técnico Sanitario, controlará el estado del ritmo cardíaco mediante pulsómetro u otro medio que estime conveniente, considerando y valorando clínicamente los resultados obtenidos.

Calificación APTO o NO APTO.


PRUEBA DE ASCENSO CON CARGA

Destreza en escalo ( ascender por tres escalas de gancho, ubicadas verticalmente ) con carga adosada a la espalda, peso 25 kg. ( equivalente a un ejemplar canino de tamaño medio ).

Calificación APTO o NO APTO.

EJERCICIO ESCRITO

Consistirá en desarrollar por escrito dos temas elegidos por sorteo, relativos a Principios Básicos de Aprendizaje, con una duración máxima de cuatro horas. Además de los temas que hayan sido seleccionados y desarrollados, el aspirante deberá realizar con relación a cada uno de ellos, un supuesto práctico escrito elegido por el Tribunal Calificador.

Calificación : De 0 a 10 puntos cada uno de los temas realizados, debiendo alcanzarse un mínimo de 5 puntos en cada uno de ellos.

La nota final de todo el proceso selectivo será la suma de la puntuación de la fase de concurso y la de cada uno de los temas escritos antes mencionados.

Una vez establecida la nota final se elaborará una relación por puntuación de mayor a menor del personal que ha realizado y superado las pruebas, hasta cubrir el número de plazas estipuladas.

Todas aquellos Bomberos que hayan accedido a la Unidad Canina de Rescate deberán realizar el pertinente Curso oficial de especialización ( 250 horas de duración ), Método Arcón, como Guía de Rescate Canino en Catástrofes, en unión de su respectivo ejemplar canino, que deberá haber resultado apto en el proceso evaluatorio canino previo que está igualmente estipulado.

 



El método Arcón está protegido por las Leyes Internacionales de la Propiedad Intelectual, estando inscrito en el Registro General de la Propiedad Intelectual con el nº : 23474
Autor del método : Jaime Parejo García, Jefe de la Unidad Canina de Rescate del Cuerpo de Bomberos de Sevilla, España.
e-mail : ucre.seis@sevilla.org
web oficial : www.rescatecanino.com

Agradecemos al Sr. Jaime Parejo el habernos enviado este artículo.