Marco Teórico y Fuentes Basicas de la Especialidad K-Sar
Diplomado Internacional K-Sar 2002

por Engels Germán Cortés Trujillo, 2002



Este escrito presenta la base conceptual del adiestramiento canino necesaria para la Especialidad K-SAR, junto con sus líneas básicas de documentación y un amplio listado de referencias bibliográficas.

1. INTRODUCCIÓN:


Para acometer el adiestramiento de un perro de trabajo es conveniente conocer previamente los estudios y modelos del comportamiento animal, con énfasis en lo canino, que permiten aprovechar sus potencialidades, así como evitar o manejar sus limitaciones. Los perros K-SAR son animales de trabajo, y por lo mismo es importante para su formación contar con una orientación teórica respecto a la materia, que disminuirá el riesgo de caer en el empirismo simple, y sumará ampliamente las posibilidades de rendimiento positivo. Además, como todo cuerpo de conocimiento con fundamento científico, sus postulados y propuestas son dinámicos, evolucionan permanente. Consecuentemente, es pertinente contar los términos comportamentales y técnicos a los que se echa mano usualmente, y que ayudan a sostener un hilo conductor en el sostenimiento y desarrollo de la disciplina.

2. MARCO DE REFERENCIA CONCEPTUAL:


Como primera medida presentaré las áreas principales de las ciencias del comportamiento que aportan herramientas útiles al respecto:

PSICOLOGÍA DEL APRENDIZAJE:
Es la metodología utilizada para hallar y aplicar los principios del aprendizaje animal en general. Sólo que por sí misma ha alcanzado tanta importancia, que se ve como un área de trabajo fundamental y casi con identidad propia frente a la Psicología.

Sus supuestos teóricos giran alrededor del funcionalismo, es decir, el enunciado sobre las relaciones funcionales entre los cambios del ambiente y los cambios del comportamiento. Ahora bien, no se buscan las causas de la conducta únicamente en éste.

Sus supuestos metodológicos contemplan el paradigma clásico y el instrumental, detallados posteriormente. Su método de investigación es convencional, el mismo utilizado en las ciencias naturales. Básicamente, sus estudios se centran en los aspectos de la conducta observables desde el exterior y contrastables experimentalmente.

PSICOLOGÍA EXPERIMENTAL:
En pocas palabras es también más una metodología de trabajo, dirigida hacia la consecución confiable de información para el establecimiento de enunciados científicos relacionados con la Psicología. Pretende identificar las variables que intervienen en los procesos psicológicos y descubrir la magnitud de su incidencia e interrelación en la producción de conducta. Por ende, hace uso del método científico, en busca del rigor de la investigación (relacionado con su confiabilidad estadística), pero también del vigor de sus resultados (es decir, su capacidad dinámica de aplicación a la vida real).

Por lo general se entiende desarrollada en un laboratorio, en el que se trata de controlar al máximo las variables intervinientes y obtener una mayor pureza en la información. Sin embargo, no está obligatoriamente circunscrita a este ambiente, y de hecho no difiere de la Psicología del Aprendizaje, pues usan el mismo método.

PSICOLOGÍA COMPARADA, PSICOLOGÍA ANIMAL Y TEOLOGÍA:
“Se refieren al mismo objeto de estudio, el comportamiento animal, pero con algunas diferencias no sustanciales. La Psicología animal fue un concepto usado en algunos países de Europa en el siglo XIX y comienzos del siglo XX. Sus propósitos eran los de servir a la comprensión de la Psicología humana y ampliar aún más las bases de estas comparaciones para situar a la evolución humana dentro de la evolución general de la vida psíquica. Estudiaban la conducta adaptativa e inteligente de los animales más conocidos, en situaciones experimentales. La Psicología Comparada (o Comparativa), se desarrolló en Norteamérica por la misma época.

Dewsbury (1.984), sitúa sus inicios entre 1.894 y 1.899, lapso en el que ocurrió un número de hechos buenos y notorios entre los Psicólogos norteamericanos y algunos europeos, tales que fue escogido como la época del natalicio de la Psicología Comparada. Y mientras estudiaba, en términos generales, las especies domésticas (palomas, gatos, peros, ratas, caballos, monos, gallinas, etc.), en lo relativo a la inteligencia y el aprendizaje en escenarios de laboratorio y eran los Psicólogos sus principales promotores, la Etología nacía y se desarrollaba en Europa utilizando principalmente especies silvestres (y algunas domésticas) en escenarios naturales y eligiendo como objeto de estudio el instinto. Los promotores de la Etología provenían de las ciencias biológicas.

Hoy en día no se habla de la Psicología Animal o de Zoopsicología como ciencias. Estas denominaciones han sido absorbidas por la de Psicología Comparada (Ardila, 1.986), la cual tampoco se limita al estudio de las especies domésticas en las áreas de la inteligencia y el aprendizaje, sino que sus alcances llegan a cualquier especie en la que pueda estudiarse su comportamiento aprendido e innato. En este aspecto, sus intereses de estudio se solapan con los de la Etología que, a su vez, se ha interesado últimamente por los componentes aprendidos del comportamiento animal en relación con los considerados tradicionalmente como de origen genético” (Pérez, 1.994).

Tal vez la diferencia más notoria entre la Psicología Comparada y la Etología consiste en que la primera intenta estudiar comportamientos aislados de manera artificial en medios controlados, excluyendo otras variables. La segunda observa la conducta como un conjunto en su medio natural.

MARCO ESPECIFICO DE LA ESPECIALIDAD K-SAR:
El espíritu de este trabajo se basa en los principios y las técnicas de la Psicología del Aprendizaje y la Experimental, con claras bases de la Etología y pertenencia a la Psicología Comparada.

En todo caso, el trasfondo de la propuesta es de carácter social, en cuanto prestación de un servicio de utilidad pública.

3. DEFINICIÓN DE TÉRMINOS:


CONDUCTA:
En principio, todo cuanto hace un organismo, “con las características de ser fenotípica (de origen biológico, observable y a partir de la cual se puede establecer la clasificación y pertenencia de un sujeto a una especie); ser una actividad interactiva con los eventos del ambiente; y ser continua como relación con el medio.” (Pérez, 1.994).

CONDICIONAMIENTO:
Siguiendo con Pérez (1.994), “el condicionamiento es una de las varias formas de aprender. Otras formas son, por ejemplo, la experiencia, la práctica, la observación. Todos son procedimientos (ordenados y sistemáticos o no), cuyo producto final es un proceso llamado aprendizaje”, Para concretar, “el condicionamiento se pude definir como un procedimiento ordenado y sistemático mediante el cual se establece un arreglo espacio-temporal de las condiciones del ambiente y del organismo, dispuesto...con el fin de producir una relación funcional, confiable y predictiva, entre un clase de estímulos antecedentes -a la clase pertinente de respuestas –(paradigma pavloviano) o entre una clase de respuestas y sus estímulos consecuentes (paradigma operante). Se dice que es un arreglo espacio-temporal de las condiciones por cuanto se debe establecer una disposición ordenada o interrelacionada en tiempo y espacio de las condiciones del sujeto experimental, tales como el estado de motivación (variables intercurrentes), salud, edad, sexo, y de las condiciones del ambiente, tales como las variables independientes de estímulos (color, olor, intensidad, calor, sonido, etc.), según un horario y un lugar determinados”.

CONDICIONAMIENTO CLÁSICO:
“En un experimento típico de condicionamiento clásico (reflejo o pavloviano), un sujeto es repetidamente expuesto a una secuencia de dos eventos. El evento inicial es un estímulo relativamente neutral que no causa respuesta, referido como el estímulo condicionado. El otro elemento es un estímulo relativamente fuerte capaz de elicitar una o varias respuestas (por ejemplo, movimientos o reacciones autonómicas), referido como estímulo incondicionado o reforzador, y la respuesta que elicita es llamada la respuesta incondicional. Ambos estímulos son presentados al sujeto varias veces en una sesión y, eventualmente, el estímulo condicionado comienza a controlar la ocurrencia de la respuesta como el resultado de los apareamientos, llamada la respuesta condicionada” (Panini, en prensa).

En otras palabras, el estímulo inicialmente neutral o condicionado termina produciendo en el sujeto la respuesta antes solo correspondiente al estímulo incondicionado o reforzador, siempre y cuando ambos se le presenten simultáneamente (o con un intervalo muy corto). Con el tiempo, la sola presentación del condicionado (antes sin respuesta), provoca la respuesta del incondicionado, también llamada respuesta condicionada.

Es de anotar que en el proceso no media ejecución previa alguna del sujeto. Simplemente es expuesto a unos estímulos, y su respuesta carece por lo general de control sobre los mismos.

CONDICIONAMIENTO INSTRUMENTAL:
Spreat y Spreat (1.982), lo expresan en torno a la “Ley del Efecto” de Thorndike, que establece que “el comportamiento es influenciado primariamente por sus efectos. Un acto seguido por un efecto satisfactorio será repetido”. Luego relatan que “a partir de esta base, Skinner definió el paradigma instrumental como consistente de tres componentes básicos: La situación de estímulo en la que ocurre una respuesta, la respuesta por sí misma y las consecuencias reforzantes. En la presencia de una señal ambiental (como la orden de “sentado”), una respuesta instrumental particular producirá un evento llamado el reforzador. Si es un reforzador positivo, como comida o un premio, incrementará la posibilidad de que el perro se siente cuando se le dé la orden. Si por el contrario, un efecto aversivo sigue a la ejecución de sentarse, el perro estará menos propenso a hacerlo cuando se le dé la orden. La generalización de estímulos ocurre en los paradigmas instrumentales así como en los del condicionamiento clásico.” En contraste con el condicionamiento clásico, en el instrumental sí media la respuesta del sujeto al estímulo, y esta respuesta puede controlar el resultado del proceso. Si el resultado es el esperado, el segundo estímulo o reforzador propiciará nuevas ejecuciones adaptativas. Aún si el reforzador no se presenta, su expectativa de aparición puede elicitar algunas ejecuciones convenientes, siempre a la espera de la gratificación.

APRENDIZAJE:
Los mismos autores nuevamente intervienen definiéndolo como:

“Un proceso básico del comportamiento animal, que afecta virtualmente todos sus aspectos. Puede ser inferido de cualquier cambio relativamente permanente en el comportamiento que ocurre como el resultado de la experiencia o la práctica reforzada. Esta definición contiene tres componentes esenciales:

Primero, al aprendizaje es un proceso interno evidenciado por cambio en el comportamiento, que puede ser productivo, contraproducente o completamente irrelacionado con las necesidades de supervivencia del animal. Segundo, el cambio ocurre como resultado de la práctica o la experiencia. Por ende, cambios en el comportamiento causados por desnutrición, crecimiento, trauma o el instinto no se consideran como reflejos del aprendizaje. Finalmente, los cambios observados en el comportamiento deben ser relativamente permanentes. Esto es, cambios causados por factores como fatiga o nivel de motivación no son indicativos de aprendizaje”. ( Spreat y Spreat, 1.982).

Domjan y Burkhard (1.990) corroboran lo anterior, definiendo que “la mayoría de la gente asocia automáticamente el aprendizaje con la adquisición de una nueva conducta... como un proceso complejo que requiere una práctica especializada y que da lugar a formas de conducta sofisticadas y llamativas”. Agregan que “el aprendizaje es un cambio duradero en los mecanismos de conducta, resultado de la experiencia con los acontecimientos ambientales”. También distinguen entre aprendizaje y otras causas de cambio en la conducta, como la fatiga, la alteración de las condiciones estimulantes, el estado motivacional o fisiológico del organismo (por ejemplo hambre y sed), cambios en el nivel de las hormonas sexuales y la administración de drogas psicoactivas. Aunque estas causas inciden en el comportamiento, se diferencian del aprendizaje por cuanto no inducen cambios permanentes o porque son ontogénicos, endógenos o pertenecientes al proceso evolutivo de la especie. Claro está, aprendizaje, maduración y evolución se relacionan, pero son procesos hasta cierto punto independientes.

ADIESTRAMIENTO:
Para el efecto, lo defino como el conjunto sistemático de métodos provenientes de los condicionamientos clásico e instrumental, que propician en el animal un aprendizaje relacionado con un campo de acción determinado. En torno a los sujetos de este trabajo, perros para la búsqueda y el señalamiento de pacientes perdidos o sepultados, lo divido en cuatro etapas consecutivas, que son las de preparación, educación, entrenamiento y mantenimiento.

PREPARACIÓN:
Entre las 6 semanas y los 6 meses de vida del cachorro, aproximadamente. Contiene la impronta del guía, la estimulación natural del uso y temprano desarrollo del olfato, el ejercicio físico racional y multiforme, la solución autónoma de problemas, el juego, la socialización intra e interespecífica, y la tolerancia gradual de ambientes y situaciones moderadamente estresantes.

Se persigue la viabilización ontogénica de las características filogenéticas del animal favorables para el objetivo planteado. A través de la disponibilidad de un medio estimulante, variado, gratificante y saludable, se posibilita el afloramiento de las habilidades naturales del animal, propiciando su desarrollo y fortaleciendo su estado físico y psicológico. Cabe recordar que durante esta etapa se insiste poco en el aprendizaje de órdenes operativas, que además el cachorro difícilmente aprende, por inmadurez neurológica, sino que se posibilita su desarrollo, con algunas eventuales intervenciones operativas respecto a las normas básicas de convivencia con el hombre (higiene, alimentación, conducta doméstica).

En el proceso, el guía conoce las características físicas y comportamentales del animal, y decide su uso o exclusión para el servicio deseado. Lo importante aquí es, con la precaución debida a la inmadurez general del perro, la variedad de situaciones que posibiliten múltiples aprendizajes, ampliando el repertorio de respuestas y la adaptabilidad del sujeto.

EDUCACIÓN:
Entre los 6 y los 9 meses, también aproximadamente, correspondientes al paso de cachorro a juvenil. Se introducen las normas sociales del comportamiento del perro en el medio humano, imitando el modelo natural. Son las reglas instrumentales condicionadas para el control y manejo cotidiano del animal, básico para su permanencia en una familia y en la ciudad. Se fortalece la relación perro-guía y se intensifica la exigencia física, aún sin llegar al máximo.

Simultáneamente, a partir del conocimiento más profundo del sujeto, se concreta la decisión sobre la continuación o no de su adiestramiento. Normalmente, éste es el único adiestramiento necesario para un perro no destinado a un oficio especializado.

ENTRENAMIENTO:
Entre los 12 a 24 meses. Casi exclusivamente desde el condicionamiento instrumental, el perro aprende un oficio que va más allá de la cotidianidad familiar. Este es el objetivo final del adiestramiento, y lo pone a prestar un servicio ante las órdenes del guía, en espera de una gratificación. La exigencia física llega al máximo y se explotan las habilidades desarrolladas desde la preparación.

En el entrenamiento se somete al animal a las condiciones típicas del servicio ahora sí con plena intensidad, y se le prepara para que sortee eficientemente las variables que pueda encontrar. A diferencia de la educación, el control comportamental es compartido entre el guía y el perro. Es decir, el guía orienta el comportamiento, pero a partir de la orientación el animal decide qué ejecuciones hará. De obtener el resultado esperado, el guía reforzará al animal, o puede ocasionalmente reorientar su desempeño.

MANTENIMIENTO:
Durante la vida útil del animal (en promedio hasta los 10 años), es necesario reforzar el adiestramiento mediante prácticas periódicas del oficio. Ya sea en situación real o simulada, es conveniente un seguimiento de las conductas obtenidas en las etapas anteriores, reforzar las conductas adecuadas y eventualmente corregir desviaciones no deseadas o impedir la extinción del aprendizaje. Para esto es suficiente, si el servicio no es cotidiano, una sesión mensual completa tanto de la educación como del servicio específico y, cuando se prevé la próxima necesidad del perro, una sesión preparatoria antes de la real.

3. FUENTES BIBLIOGRAFICAS:


Desde el punto de vista psicológico es escasa la información sobre el adiestramiento canino que posea las condiciones teóricas y metodológicas aceptadas por el método científico. Generalmente, hay descripciones y técnicas empíricas con un evidente conocimiento práctico del oficio, pero sin sustentos validados convencionalmente ni comprobaciones experimentales. Para la muestra, un rastreo bibliográfico en las bibliotecas públicas y universitarias más importantes de Bogotá sólo arrojó 12 títulos relacionados, 9 de ellos con esos vacíos. Esto dificulta la investigación y exige el uso de otras fuentes no directamente pertinentes o a veces diferentes a las bibliográficas, pero sí con las condiciones metodológicas esperadas, lo que conlleva a una rigurosa selección de lo obtenido, eliminando gran cantidad de material en el camino.

Sin embargo, tampoco es conveniente ignorar arrogantemente lo hasta ahora hecho por algunos adiestradores, especialmente en lo que a la educación de los cachorros se refiere. Circula gran cantidad de libros, revistas, artículos, manuales, folletos, videos y demás, que van desde lo excelente hasta lo desechable. Entre los primeros, traigo a colación producciones como las de Woodhouse (1.992) de Inglaterra, Klever (1.988) y PEDIGREE (1.991), de Alemania, Hallgren (1.991), de Suecia o National Geographic (1.990) y Long (1.995) y Coren (1.995, 2001) de los Estados Unidos, que como común denominador son producto del trabajo y la observación permanente con cientos o miles de perros a lo largo de muchos años, y que coinciden en varias directivas, reproducidas en este trabajo, por lo demás propias de las leyes básicas del condicionamiento. En el plano colombiano, desde hace años la Policía Nacional utiliza perros en varias especialidades (Carabineros, Antidrogas, Antibombas), por lo que es de esperar una literatura que fundamente su entrenamiento. Desafortunadamente, en general se repite lo ya dicho. Para la muestra, ver Chaparro y Alarcón (1.991). En cambio López (1.989), es uno de los pocos adiestradores nacionales que ha escrito sistemáticamente sobre el tema, aunque en su caso sí se destacan algunas diferencias notables con lo aquí desarrollado.

Reconocimiento aparte merece Konrad Lorenz (1.977), de Austria, que de una manera muy didáctica, profunda, amena, gráfica y sobretodo confiable, por su formación científica y sus antecedentes académicos, ilustra con gran suficiencia la interacción comportamental entre perros y seres humanos. La senda que abrió ha sido seguida por otros investigadores científicos, entre los que se destaca Zimen (1.988).

En el mismo sentido, una fuente no convencional pero que sí denota un vibrante conocimiento del perro (y su pariente cercano, el lobo), son las novelas de Jack London (Colmillo Blanco y El Llamado de la Selva), que además de hermosas, están empapadas de una sabiduría atávica sobre la especie y siguen vigentes para cualquiera que desee saber un poco más sobre la relación hombre-perro, sin importar que hayan sido escritas hace más de un siglo.

En cuanto al entrenamiento específico K-SAR, ya casi me limito a las fuentes especializadas, de las que sintetizo lo necesario con miras a la construcción de un plan de acción para las necesidades locales. Es por esto que la información utilizada en este trabajo proviene de orígenes muy diversos, muchos de ellos no convencionales (reportes verbales, correspondencia personal, videos y otros). Sin embargo, todos los datos usados pasaron por el filtro de la contrastación con las teorías del condicionamiento y los otros métodos, así como el de la experimentación en sujetos reales. Entre los anteriores, resalto las propuestas de Parejo (1998), Especialista español creador del Método ARCON, con un interesante desarrollo paralelo al nuestro, incluso con varias similitudes conceptuales y prácticas.

AUTOR


Engels Germán Cortés Trujillo
E-Mail: egcortes@gestiondelriesgo.org

Web: Fundación para la Gestión del Riesgo